No tiene sentido separar las ciencias de las letras de esta manera
Física y matemáticas; lenguaje e inteligencia artificial; una comida de canto y divulgación científica; todos se unen en la trayectoria de Ixak Sarasua Antero. Recuerda que siempre ha sido muy curioso y que en casa había libros y aparatos relacionados con las ciencias. También se desempeñaba bien en estos temas en la escuela y, al elegir sus estudios universitarios, no dudó mucho.
“Decidí estudiar física porque pensaba que eso me daría la clave para entender los sistemas básicos del universo. También me gustaban mucho la cuántica, la cosmología, etc., y luego me di cuenta de que trabajas en otras capacidades. Por ejemplo, estudiar física te da algunas herramientas para las matemáticas y el razonamiento lógico que también son útiles en otros campos”, recuerda.
También se le pasó por la cabeza que quizás debía estudiar matemáticas, pero estaba a gusto con sus compañeros y hizo grandes amigos. Sin embargo, una vez terminado el grado, no quiso investigar en física. “Es muy sacrificado y, cuando hice el trabajo de fin de grado, vi claramente que prefería extenderme a otra cosa. Así, aunque muchos de la clase optaron por hacer un máster en Cuántica, yo opté por el máster en Modelización e Investigación Matemática, Estadística y Computación”.
«Al final, los datos se aprovechan en todas partes: en física, en hospitales, incluso en el idioma»
Explica que en el máster tenían asignaturas de muchas áreas (criptografía, estadística, programación, etc.); por lo tanto, es aplicable a un gran número de trabajos. “Ahora estoy en las tecnologías lingüísticas, y si hubiera sabido eso desde el principio, igual hubiera hecho un máster sobre procesamiento lingüístico”. Sin embargo, tras cursar el máster surgió el deseo de realizar la tesis relacionada con el euskera.
Sarasua, por lo tanto, ha renunciado a la distinción entre ciencias y letras que suele hacer el sistema. “No tiene sentido separarlos de esta manera. Es cierto que cuando estudiaba la carrera de Física no imaginaba que terminaría en el centro de inteligencia artificial Orai, promovido por Elhuyar, pero el máster me amplió mucho la perspectiva. Al final, los datos se aprovechan en todas partes: en física, en hospitales, incluso en el idioma”, explica.
Ahora, en su tesis estudia la adaptación de los grandes modelos lingüísticos (HEH) al euskera y a otras lenguas de escasos recursos. Ha advertido, eso sí, de que esas lenguas no están todas al mismo nivel; muchas tienen menos textos escritos que el euskera. Pero tienen las mismas dificultades que las lenguas hegemónicas. “Para entrenar los HEH se necesitan muchos datos; en nuestro caso, muchos textos. Esta es una de las principales dificultades”.
También comenta que este campo de investigación está evolucionando muy rápidamente y que, en comparación con los otros grandes idiomas, hay pocos investigadores en idiomas de bajos recursos. A pesar de las dificultades, se muestra activo en la realización de su tesis doctoral.
No todo es tesis
A pesar de que la investigación le exige mucho tiempo, también dedica tiempo a otras actividades. Entre ellos está la música. Y ahí también demuestra que no cabe en límites rígidos. De hecho, toca más de un instrumento, forma parte de grupos de diferentes estilos y disfruta tanto como experimenta en comidas de canto. También trabaja en las colonias de verano, en la comisión de txosnas de los movimientos juveniles y en la asociación de euskera.
«Pero con el idioma y los datos, sí, en eso creo que sí, que voy a seguir»
Otro de sus trabajos de carácter voluntario le ha venido de la mano de un grupo de amigos de su época de estudiante. De hecho, algunos de aquellos amigos se han ido fuera a estudiar o a investigar, y se les ocurrió que estaría bien dar a conocer sus temas, en euskera, en una página web. Así, se creó la página web Asteroideiak. Invitó a Sarasua a escribir, y él se apresuró a decir que sí. “Pero hemos empezado de una manera muy informal, con la intención de escribir en euskera y con estilo libre lo que hemos aprendido”, ha señalado.
De todas formas, se han empezado a realizar colaboraciones en algún medio de comunicación popular, y quién sabe si a alguno de ellos no se le despertará el deseo de ser divulgador científico. De momento, Sarasua ha admitido que no ve con claridad qué es lo que le gustaría hacer a corto y medio plazo, por ejemplo, dentro de cinco años. “Tengo claro que no voy a volver a la física. Una vez abandonada, hay que trabajar mucho para volver a coger la marcha, y no me veo en ello. La inteligencia artificial también va muy rápido y hay mucho ruido en torno a este concepto. No lo sé. Pero con el idioma y con los datos, sí, en eso creo que sí, que voy a seguir. Y este, Orai, es un buen lugar para trabajar”, ha concluido.
Ixak Sarasua Antero nació en Aretxabaleta en 1999. Tras cursar el Grado en Física en la UPV/EHU, ha realizado el Máster en Modelización e Investigación Matemática, Estadística y Computación en la misma universidad. Actualmente realiza su doctorado en el centro Orai.
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