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Lindane en Barakaldo: el final de la pesadilla más cerca

1999/08/01 Mujika, Alfontso - Elhuyar Fundazioa Iturria: Elhuyar aldizkaria

Un poco de historia


XX. A comienzos de la segunda mitad del siglo XX la industria química creció rápidamente en Bizkaia, pero este crecimiento se produjo a espaldas de los problemas medioambientales y dejó una herencia desgraciada: la contaminación y,

IHOBE

En concreto, los residuos y las tierras contaminadas. En el valle izquierdo del Nervión se llama esta herencia: lindanoa.El lindane es un pesticida organoclorado, uno de los isómeros del hexaclorociclohexano, conocido como HCH, por resumir. El HCH contiene 5 isómeros, pero sólo uno de ellos, el isómero gamma, sirve para matar insectos, que es el lindane.

Las materias primas para la producción de lindane son el benceno y el cloro. De la reacción se obtienen mezclando los cinco isómeros, para posteriormente separar el lindane del resto. El resto de isómeros no sirven de nada, es decir, son residuos. Para producir un kilogramo de lindane se generan 9 kilogramos de residuos de HCH. El HCH es muy tóxico y peligroso para la salud humana y el medio ambiente. De hecho, la Organización Mundial de la Salud recomienda el manejo del HCH como un producto carcinógeno. Dos empresas ubicadas en Bizkaia fabricaron durante décadas lindane y la mayor parte de los residuos de HCH fueron depositados incontroladamente en los vertederos de la zona. Además, la empresa Bilbao Chemicals de Barakaldo cerró su fábrica en 1987 dejando acumuladas en sus pabellones cuatro mil quinientas toneladas de HCH puro. Este desgraciado "legado" ha sido y es una pesadilla de vizcaínos y sobre todo de Barakaldo.


Buscando soluciones

El Departamento de Medio Ambiente del Gobierno Vasco abordó el problema y, a través de la Empresa Pública de Gestión Ambiental IHOBE, tras analizar todas las soluciones o soluciones posibles, propuso dos soluciones, una para tierras contaminadas y otra para HCH puro.


Celda de seguridad para suelos contaminados

Debido a que en la actualidad no existe un proceso técnicamente y simultáneamente económicamente viable de eliminación del HCH mezclado con el suelo y otros residuos industriales, se ha optado por almacenar estos suelos contaminados temporalmente, es decir, hasta encontrar la solución tecnológica necesaria para resolver definitivamente el problema, en los depósitos de seguridad (Más información al respecto se puede encontrar en el número de febrero de 1996 de Elhuyar Zientzia eta Teknika).

El HCH se encuentra almacenado en grandes sacos, llamados big-bags, en el lugar de la siembra de la instalación, cuando fue pabellón de la empresa Bilbao Chemicals.
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Las Celdas de Seguridad son estructuras para el almacenamiento de sustancias peligrosas que aíslan y impiden el acceso al entorno. Esta solución ya ha sido utilizada en otros países, como Francia o Holanda, y es reconocida internacionalmente. El problema de los residuos del lindane no es sólo nuestro, sino también internacional.

Para el depósito de tierras contaminadas en el valle derecho del Nervión se ha construido en Loiu una celda de seguridad en los terrenos del aeropuerto de Bilbao. Finalizó hace un año. Los suelos contaminados de la vega izquierda se almacenarán también en una celda de seguridad como la de Loiu. La celda se ubicará en las faldas del monte Argalario en Barakaldo y las obras de construcción comenzarán en breve.

¿Qué hacer con el HCH puro?

Técnicos de IHOBE han buscado soluciones tecnológicas para la destrucción definitiva del HCH puro. Para ello, en 1991 la Agencia de Medio Ambiente, EPA, viajó a Estados Unidos para conocer un nuevo proceso de descomposición —decloración— de los compuestos organoclorados que se estaba desarrollando en el laboratorio de Cincincinnati a una temperatura inferior a 200 ºC y sin producir dioxinas u otros subproductos tóxicos. Este proceso está patentado y conocido como Based Catalyzed Decomposition (BCD). Existen otras alternativas para el tratamiento del HCH, como la incineración, el craqueo o la inertización, pero son muy caras o generan graves problemas medioambientales.

Se ha dotado a la instalación de numerosas medidas de seguridad. Por ejemplo, todas las bombas están duplicadas y los sistemas de absorción de aire, gases y polvo se han instalado en todo el interior.
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La tecnología BCD se ha utilizado en Estados Unidos para eliminar otros compuestos organoclorados, pero hasta la fecha no se ha utilizado para eliminar HCH. Por ello, con el fin de asegurar la viabilidad real del proceso, IHOBE, tras la adquisición de la patente, llevó a cabo numerosos ensayos en los años 1992 y 1993, primero en el laboratorio y posteriormente en una planta piloto construida en Zamudio, cuyos resultados demostraron la idoneidad del proceso para el tratamiento del HCH puro. Una vez comprobado esto, se ha iniciado la fase de construcción de la planta industrial. Se ha construido en Barakaldo, concretamente en el solar donde se ubicó la empresa Bilbao Chemicals, ya que este emplazamiento está contaminado por HCH. El primero de ellos fue el acondicionamiento del antiguo pabellón (tejados, accesos, etc.), por lo que los restos de HCH puro fueron introducidos en sacos grandes y trasladados a dicho pabellón en 1993. Allí ha estado almacenado hasta que ha empezado a tratar en un recinto cerrado. La planta comenzó su actividad el pasado mes y se estima que el tratamiento de las cuatro mil quinientas toneladas de HCH en estado puro se llevará a cabo durante dos años.


¿Cómo se elimina el HCH?

El objetivo es eliminar el cloro del HCH, mezclando sosa cáustica en medio líquido y acompañada de un catalizador. De esta forma se obtiene un producto comercial, el triclorobenceno, también conocido como TCB, que se utiliza como materia prima en la industria. A su vez se obtiene un subproducto, salmuera, sal y agua. Veamos el proceso por partes:

En esta foto, al fondo, de izquierda a derecha, se ven los dos reactores. Ellos son la biotza de la planta, donde se produce la fracción química. Colgando del techo se ven los conductos del sistema de ventilación.
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El primer paso es la descarga del residuo. El HCH está almacenado en grandes sacos: se saca, se tritura las caderas y se tritura en un molino para que se pulvericen de nuevo y se envía el polvo de HCH mediante un ascensor al alimentador. Estos trabajos se realizan en un recinto cerrado, dotado de un sistema de aspiración y filtrado de polvo y aire. Posteriormente, el HCH se mezcla con el TCB (ya que el medio líquido necesario para que se produzca la reacción es el propio TCB) en un tanque y la dispersión se lleva a uno de los dos reactores. Los reactores son el corazón de la instalación, donde se produce la reacción química. Una vez introducido el HCH y el TCB en el reactor, se añade la sosa y el catalizador.

La reacción química es exotérmica, es decir, expulsa el calor. Este calor sale fuera del reactor por diferentes vías y se utiliza un sistema de control térmico para garantizar que la temperatura en el interior del reactor no supere los 150ºC. La reacción dura 30 minutos y el proceso completo aproximadamente una hora. Durante este periodo una tonelada de HCH aporta 600 litros de TCB, además de generar sal y agua, es decir, salmuera.

Una vez finalizada la reacción química se vacía el reactor y se conduce a un filtro. Allí se separa la sal –sólida– y el TCB –líquido– que son el resultado de la reacción. A partir de ahí cada uno necesita su propio proceso de depuración.

El TCB generado en la reacción se lleva a los tanques (una parte se redirige al reactor) y de ahí pasa al proceso de destilación. En la columna de destilación se separan los isómeros para obtener el TCB comercial (1,2,4 TCB) que se almacena en un depósito exterior para su venta. De esta forma se obtendrán 3.000 toneladas de TCB comercial.

Primera parte de la instalación, donde se conducen y vacían los sacos que contienen HCH. El HCH se golpea en un molino para triturar los chopos y, una vez hecho muy pequeño, se envía a mezclar con el TCB mediante un ascensor (en la imagen a la derecha, columna verde de abajo hacia arriba). (IHOBE).

Por otra parte, la solución salina se acumula en la parte inferior del reactor, pero esta salmuera contiene un exceso de sosa cáustica que debe neutralizarse con ácido clorhídrico para obtener un pH neutro. Al estar empapada la salmuera por TCB se procede a centrifugarla, separando dos fases líquidas en función de la densidad. La fase limpia pasa a través de un filtro de carbón activo donde se absorbe la materia orgánica y los restos finales de TCB y HCH que han quedado, y se almacena la salmuera en un depósito exterior. Después se vierte a la ría, ya que sólo es agua y sal. La fase sucia, con TCB, se hace pasar por un filtro prensa para eliminar la humedad. Tras el secado queda un residuo sólido.

La planta de Barakaldo es la primera que se ha construido en el mundo para eliminar HCH. Las medidas de seguridad incluyen materiales antideflagrantes, sistemas de aspiración de polvo, aire y gases, parada automática de seguridad y sistemas de control automático de funcionamiento. Además, todas las bombas existentes en la planta están duplicadas. Los controles se realizan de forma continua para asegurar que las emisiones de la instalación no superan el límite máximo permitido. En estos controles la concentración de contaminantes se mide en aire, suelo y agua. Se realizaron antes de la construcción de la instalación, se han realizado durante la construcción y los controles se realizarán una vez finalizadas las instalaciones.

Dos años después de la puesta en marcha, tras la eliminación total del HCH puro, se procederá al desmontaje de la planta, al derribo del edificio y a la excavación del suelo. Los residuos, restos y tierra del solar serán trasladados a la celda
de seguridad de Argalario.Esta instalación permitirá cerrar totalmente el ciclo de HCH puro. Por lo tanto, se puede decir que el final de la pesadilla del lindane está ahora más cerca.

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