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Riesgos de transfusiones sanguíneas

1993/05/01 Furundarena Salsamendi, Jose Ramon Iturria: Elhuyar aldizkaria

La transfusión sanguínea en ausencia de sangre es una medida segura y eficaz, pero no puede negarse que tiene sus riesgos. El médico debe tener en cuenta todos estos riesgos cuando la transfusión sea estrictamente necesaria. Hay riesgos previsibles, pero no así con los demás. Analicemos brevemente los riesgos de las transfusiones.

Reacciones hemolíticas

La sangre de transfusión se hace pasar por un filtro de 170 micras para que los coáculos de sangre queden allí.

Se debe a una reacción entre antígenos y anticuerpos y, sin duda, el más grave es el que aparece cuando se transfunde un grupo sanguíneo ABO inadecuado o incompatible.

ver Elhuyar. Ciencia y Técnica 1992:55:16-19

Los síntomas principales de esta reacción son fiebre y escalofríos, dolor de pecho, disnea o angustia respiratoria, náuseas, hipotensión, hemorragia, shock, etc. La reacción puede aparecer inmediatamente después del inicio de la transfusión, pero a veces podemos comprobarla más tarde.

La mayoría de las reacciones hemolíticas graves que se producen se deben a errores en la identificación del paciente o en las muestras y tuberías utilizadas en el laboratorio (mezcla de muestras de dos pacientes o similares). De ahí la importancia de seguir fielmente todos los pasos utilizados para la identificación.

El tratamiento debe ser inmediato parando la transfusión, manteniendo el suero en la vena y llamando al médico responsable. Si afecta a los riñones y tiene shock se le administrarán abundantes líquidos y diuréticos. Se enviarán nuevas muestras al laboratorio para revisar el grupo sanguíneo, comprobar que la sangre está bien identificada y volver a realizar pruebas cruzadas.

Transmisión de enfermedades infecciosas

Para que la sangre de los donantes tenga un bajo riesgo de transmisión de estas enfermedades, los donantes se seleccionan bajo unas condiciones estrictas y se realizan muchos estudios a la sangre donada antes de decidir su utilidad para la transfusión. Sin embargo, el riesgo no desaparece por completo y la sangre puede ser transmisora de la enfermedad infecciosa que se menciona a continuación.

Hepatitis vírica

Pueden causar los siguientes virus: Virus de la Hepatitis B y C, Citomegalovirus y Epstein-Bar. La hepatitis puede pasar desapercibida, puede causar problemas crónicos o incluso la muerte. Actualmente se acepta que la posibilidad de transmisión de la hepatitis B es de 1 por cada 50.000 productos transfundidos y de 1 por cada 3.300 productos transfundidos en el caso de la hepatitis C.

Retrovirus humanos

En la transfusión es importante asegurar que la identificación del paciente se ha realizado correctamente.

Los más conocidos son el HIV-1 y el HIV-2, causantes del SIDA. A pesar de los controles realizados, el riesgo de transmisión se estima en 1 por cada 225.000 productos de sangre transfundidos. Si tenemos en cuenta los datos del SIDA de Hego Euskal Herria, podemos afirmar que en la Comunidad Autónoma del País Vasco el 4,2% de los casos de SIDA se deben a la transfusión de productos derivados de la sangre o sangre y en Navarra el 1,9% de los casos de SIDA.

Otro virus es el creador de una neuropatía HTLV-I, enfermedad nerviosa. El riesgo de transmisión de este virus es del 1 por cada 50.000 productos transfundidos en el País Vasco.

Citomegalovirus

Puede causar graves problemas en los recién nacidos, sobre todo en los niños prematuros. También puede causar enfermedad en inmunodeprimidos. La mayoría de las personas adultas han estado en contacto con este virus y han desarrollado defensas opuestas, pero donando sangre al receptor que no tiene esas defensas podemos transmitir el virus.

Otras infecciones

La transmisión de paludismo, refugiosis, bartolenosi, borreliosis, bruzelosis, toxoplasmosis, tripanosomiasis, etc. ha sido citada.

Contaminación bacteriana

Es muy raro y se produce cuando en la bolsa que lleva el producto sanguíneo aparecen las bacterias, las desarrollan y las transfunden al receptor. Si el producto sanguíneo está templado durante un tiempo excesivo, el riesgo aumenta.

Se recomienda el uso de filtros leucocitarios como el que se puede observar en la foto en pacientes con tendencia a reacciones febriles.

En estos casos aparece fiebre preocupante, escalofríos e hipotensión nada más empezar la transfusión. Las medidas a tomar son: parar inmediatamente la transfusión y realizar el cultivo de la bolsa para identificar la bacteria, poner antibióticos rápidamente y tomar medidas para superar el shock.

Inmunización del receptor

La transfusión puede dar respuesta inmunológica a algunos antígenos presentes en glóbulos rojos o hematíes, leucocitos y plaquetas. Esta respuesta no plantea problemas, pero puede condicionar posibles transfusiones posteriores.

Los anticuerpos, denominados anticuerpos irregulares, originados en la respuesta anti-hematíes se detectan en pruebas cruzadas. Estas pruebas son de obligado cumplimiento, ya que de lo contrario se puede producir una reacción hemolítica grave.

Es más difícil detectar anticuerpos contra los leucocitos. Los receptores que contienen estos anticuerpos pueden presentar fiebre y temblor con transfusiones.

El problema que generan los anticuerpos antiplaquetarios es que una vez transfundidas las plaquetas no suban los análisis.

Enfermedad de la lucha entre el injerto y el huésped

Esta complicación extremadamente rara puede aparecer en niños o adultos con un sistema inmunológico disminuido o no desarrollado. Es producido por linfocitos en sangre y se ha demostrado que es más frecuente transfundir sangre de un familiar. El riesgo de esta enfermedad se reduce considerablemente al transfundir productos sanguíneos irradiados a los pacientes antes mencionados, inactivando así los linfocitos.

Reacciones febriles

Esta complicación, que en la mayoría de los casos aparece por anticuerpos anticuerpos antienlazativos, puede ser del 1% de los pacientes transfundidos. Aparecen en personas sensibilizadas por transfusiones o embarazos anteriores. Como tratamiento se detiene la transfusión y se administran antipiréticos. Si esta reacción se repite en dos o más ocasiones, conviene transfundir productos con bajo contenido en leucocitos.

Reacciones alérgicas

Los síntomas clínicos de esta complicación, que se manifiesta en el 1-2% de los pacientes transfundidos, pueden ser muy diferentes: prurito, urticaria, angioedema y fiebre. No sabemos muy bien por qué aparece, pero en pacientes que han sufrido más de una reacción es conveniente administrar antihistamínicos antes de la transfusión.

En algunas situaciones se utilizan calentadores de sangre hasta 37 grados.

Afortunadamente, el shock anafiláctico es una complicación poco frecuente. Se trata con adrenalina y corticoides. Afecta a pacientes sin inmunoglobulina A y obliga a utilizar concentrados de hematíes limpios para transfusión.

Sobrecarga circulatoria

En términos comprensibles, podemos decir que se trata de una situación en la que la transfusión se produce con demasiada rapidez o con un volumen demasiado elevado. Las personas mayores, las personas bajas y los pacientes que ya tienen un alto volumen de sangre o de plasma son los que tienen mayor riesgo de sufrir esta complicación.

El tratamiento debe ser rápido y las posteriores transfusiones se colocarán con cuidado midiendo bien los volúmenes.

Sobrecarga férrea

La acumulación de metales debida al hierro que lleva la sangre es una complicación que se da en pacientes que durante años reciben transfusiones.

Reducción plaquetas y factores de coagulación

Cuando toda la sangre corporal cambia en menos de 24 horas hablamos de transfusión masiva y en esta situación puede ser necesario transfundir plaquetas y factores de coagulación.

Complicaciones metabólicas

Las complicaciones metabólicas en las transfusiones masivas se deben a varios factores: shock del paciente, imposibilidad de acelerar la transfusión, uso de sangre en el frigorífico, etc. Las complicaciones más destacables son:

Hipotermia

Transfundiendo grandes volúmenes de sangre fría se pueden formar arritmias cardíacas. Para evitar esta complicación, que puede aumentar la incidencia del shock, podemos utilizar un calentador que calienta la sangre a 37ºC.

Complicaciones del citrato

Como ya comentamos en otro trabajo, en las bolsas de sangre se coloca un citrato para que la sangre no se cuague. En transfusiones masivas este citrato puede producir hipocalcemia, es decir, disminución del calcio. Los pacientes que no se encuentran bien expuestos por el hígado tienen mayor riesgo de sufrir esta complicación.

Acidosis

Aunque en el primer momento de las transfusiones masivas puede aparecer acidosis, más tarde aparece alcalosis en la metabolización del citrato.

Cambios en el potasio

En la sangre que llevamos almacenada en el frigorífico el potasio aumenta y al transfundir mucha sangre este potasio puede causar hiperpotasemia.

Normas generales para transfusiones

Teniendo en cuenta las siguientes normas generales, podemos reducir algunos de los riesgos mencionados:

  • Identificación correcta del paciente. Si los nombres de las muestras utilizadas, etiquetas, cabecera del paciente, etc. no coinciden exactamente, no se puede iniciar la transfusión.
  • Durante los primeros 10 minutos de transfusión se cuidará al paciente de cerca. Después, basta con cuidarlo de vez en cuando. La duración máxima de la transfusión será de 4 horas.
  • El sistema de infusión dispondrá de un filtro de 170 micras para evitar el paso de coáculos sanguíneos. Los filtros de leucocitos, es decir, los filtros que impiden el paso de leucocitos, pueden ser eficaces para evitar la inmunización en receptores con tendencia a la aparición de reacciones febriles y en pacientes que precisen de numerosas transfusiones.
  • No se administrará ninguna otra medicación en la misma vena por la que pasa sangre, excepto el suero fisiológico.
  • Antes de iniciar la transfusión conviene fijarse en la forma de la bolsa de sangre.
  • Si la bolsa de transfusión se abre para algo, es necesario transfundir si ha estado templada durante las 4 horas siguientes (o si ha estado en el frigorífico las 24 horas siguientes).
  • Calentadores de sangre. Calientan hasta 37 grados la sangre que pasa por el sistema de transfusión y son útiles en las siguientes situaciones:1.- En las transfusiones rápidas, sobre todo las que se ponen por las venas gruesas. 2.- En los recién nacidos, cuando tenemos que cambiar toda la sangre.
  • Se informa al banco de sangre de todas las reacciones ocurridas durante la transfusión.

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