La armonía de la jirafa y las serpientes arbóreas

1986/06/01 Elhuyar Zientzia Iturria: Elhuyar aldizkaria

¿Qué pueden tener en común las jirafas y las serpientes de árboles? La respuesta es que ambos tengan problemas con la circulación sanguínea. Las molestias ocasionadas por la gravedad en la circulación de la sangre a través del cuerpo parecen haber sido resueltas de la misma manera por mamíferos y reptiles.

Una jirafa media mide 5 m y se sitúa 2,5 m por encima del corazón. La sangre sale a altas presiones del corazón de la jirafa. Hasta ahora se pensaba que esa presión tan alta era necesaria para llevar sangre hasta la cabeza, contrarrestando la fuerza de la gravedad. Sin embargo, según estudios recientes realizados por el profesor Badeer de la universidad de Omaha, esta interpretación puede ser errónea.

Badeer indica que el suministro sanguíneo del cerebro es como un sifón: va por el corazón, atraviesa el cerebro y cae al corazón cerrando el ciclo.

Aunque la gravedad impide el flujo ascendente, ayuda a la descendente y no afecta en su totalidad a la resistencia de flujo sanguíneo. La única resistencia es la fricción en la pared de los tubos.

¿Por qué la jirafa mantiene una presión sanguínea tan elevada? Badeer sugiere que la presión elevada impide el colapso de los conductos cerebrales. Debido a la baja presión hidrostática tan alejada del corazón, las paredes de los tubos podrían caer hacia abajo. Sin embargo, cuando el animal baja la cabeza para beber agua, la presión sanguínea en la cabeza sube de 100-150 mmHg a 250-350 mmHg. Este incremento de presión tendría que causar problemas a la jirafa.

Badeer señala que la circulación cerebral está protegida del incremento de la presión sanguínea a escasos metros del líquido cerebroespinal. Así, la presión a ambos lados de las paredes de los tubos de la cabeza se mantiene igual independientemente de la posición de la cabeza. Además, hay otra adptación; la vena jugulare tiene una serie de válvulas que impide que la sangre se vierta hacia atrás cuando la cabeza está bajada.

Por otro lado, otro estudio realizado sobre serpientes arbóreas escaladoras (Pitnophis melanolenais) ha puesto de manifiesto que las serpientes tienen adaptaciones jirafas para descartar los efectos de la gravedad en la sangre.

Para terminar, y resumiendo, los casos nos demuestran que la naturaleza encuentra soluciones similares para resolver problemas similares.