Foto de la semana: 2.000 calzoncillos enterrados
En un proyecto de ciencia ciudadana, investigadores de la Universidad de Zúrich piden a 1.000 voluntarios que entierren dos calzoncillos de algodón cada uno y los dejen allí durante dos meses. A través de esta prenda, se ha medido la salud de la tierra en diferentes zonas de Suiza. La investigación ha ganado uno de los premios Ig Nobel de este año.
Los autores afirman que la salud de la tierra está en declive en los últimos años y es de vital importancia en la agricultura, la seguridad alimentaria y los ecosistemas. La velocidad de descomposición es un indicador clave en la medición de la salud del suelo, medida que se realiza habitualmente con el material de las bolsas de infusión. Un estudio ha querido ver si la ropa de algodón era un mejor indicador.
Cada voluntario tenía que enterrar dos calzoncillos y 12 bolsas de infusión en la zona deseada de Suiza. Al cabo de un mes tenía que excavar un calzoncillo y seis bolsas de infusión, y al cabo de dos meses, la otra mitad de los materiales.
Recogiendo todos los resultados, los investigadores concluyen que el uso de la tierra es un factor determinante. La ropa interior se descompuso con mayor rapidez en jardines privados, y los análisis del terreno también encontraron la mayor cantidad de materia orgánica en estas áreas. En general, los autores han observado que su "índice de calzoncillos" proporciona información tan significativa como la de las bolsas de infusión.
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