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Celebración de los meteorólogos

2000/03/26 Roa Zubia, Guillermo - Elhuyar Zientzia

En 1873 se crea en Viena la organización llamada IMO (International Meteorology Organisation). No nació como organización gubernamental, pero tras una larga trayectoria, en 1950, se convirtió en una organización intergubernamental. Fue entonces llamado WMO (World Meteorological Organization) y al año siguiente fue nombrado agencia especializada de las Naciones Unidas.

El trabajo inicial fue realizado por la OMI, que puso en marcha la primera cooperación internacional en el campo de la meteorología, que fue seguida por generaciones de meteorólogos. XX. Los avances del siglo XX consolidaron la colaboración y los avances se centraron en la meteorología, la hidrología y las ciencias geofísicas. El WMO es sin duda la principal organización de meteorólogos de las Naciones Unidas, pero está totalmente implicado en la cooperación internacional porque el tiempo y la climatología no tienen fronteras políticas ni económicas.

La colaboración de los miembros de la organización es voluntaria y sin interés económico, tanto en el trabajo científico como en otros trabajos. El objetivo de la WMO es fomentar la cooperación internacional para la observación, estandarizar los datos recogidos y asegurar el intercambio y aplicar los resultados obtenidos en ámbitos relacionados con la meteorología, como la aplicación del estudio del clima en la gestión del agua, la agricultura, la aviación y la navegación. 185 países son socios de la WMO y la colaboración de los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos de estos países es fundamental para la investigación, la formación de profesionales y el intercambio tecnológico.

Muchas de las mejoras en WWW están relacionadas con el programa GARP (Global Atmospheric Research Programme). GARP, que se puso en marcha en 1967 en colaboración con el ICSU (International Council of Science), ha logrado grandes avances a través de sus ensayos generales de comprensión de la climatología. Gracias a los estudios realizados por GARP en la década de los 70 se desarrolló una predicción numérica del tiempo, un sistema que permite predecir el tiempo con una antelación de 8-10 días. Las modelizaciones realizadas a escala media y en zonas restringidas han contribuido de manera importante a la comprensión de los desastres naturales producidos por el clima.

Económicamente, la relación beneficio/coste se asume generalmente como 10:1. Poder predecir los desastres naturales producidos por el tiempo es muy valioso para la sociedad actual. Se estima que 250.000 personas son asesinadas cada año por catástrofes naturales y que el 70% son de origen meteorológico o hidrológico. En 1971 se puso en marcha el Programa de Ciclones Tropicales para minimizar estas adversidades, con un alto rendimiento.

Pero la capacidad de predecir catástrofes ha ido acompañada de la mejora y aceleración de las vías para hacer llegar estas previsiones a una población no preparada. En Bangladesh, por ejemplo, en 1971 murieron 300.000 personas a causa de un ciclón tropical, mientras que en 1994 otro de similar fuerza sólo mató a 200 personas.

Entre 1957/58 se celebró el Año Internacional de la Geofísica y uno de los resultados de los actos programados fue la implantación de un sistema de observación de la capa de ozono. El sistema de observación se puso en marcha dentro de un proyecto global que analizaba la composición de la atmósfera y los cambios climatológicos. Estos trabajos permitieron esbozar en la década de 1970 las primeras ideas sobre la protección del medio ambiente: En 1972 se celebró la Primera Conferencia Ambiental, en la que se creó la UNEP (United Nations Environment Programme). En 1975 se publicó el primer análisis de la afección a la capa de ozono y dos años después se redactó el plan de protección de la misma. Objetivo capa ozono XXI. Era una reforma para mediados de siglo y hay que decir que estamos en el camino. En aquella época también se comenzaron a medir los gases de efecto invernadero.

A la vista de los resultados de todas estas mediciones, la WMO inició una campaña para reivindicar que el cambio climático se estaba produciendo debido a la necesidad de extender los factores y efectos del cambio a todo el mundo. En 1976 se celebró la Primera Conferencia Climática Mundial y puso en marcha la WCP (World Climate Programme). El programa es la base de los trabajos internacionales de investigación del cambio climático.

El efecto "El Niño" ha sido uno de los estudios más importantes de la WCP en los últimos tiempos. "El Niño" tiene un gran reflejo en la temperatura superficial del mar y, por tanto, en el clima. En los últimos años, además, El Niño ha sido especialmente violento".

Alimentos a examen

WMO también ha impulsado importantes avances en materia alimentaria. Se estima que 700 millones de personas no alimentadas estarán en el mundo para 2010. Analizando el clima, la WMO opone el problema desarrollando técnicas de agricultura basadas en la meteorología. Estas técnicas ya han sido utilizadas en muchos países. En la misma línea, la predicción de las sequías se ha convertido en una herramienta contra la desertización. Debido a la estrecha vinculación de la escasez de alimentos con la desertización, es muy necesario hacer frente a esta última.

En casa, en la industria y en la agricultura se necesita cada vez más agua y pronto la situación será insostenible. Se calcula que en el año 2025 dos tercios de la población mundial tendrán problemas de agua. La WMO apoya los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos de cada país para orientar el asesoramiento sobre la calidad y cantidad de las fuentes de agua. La organización de origen, la OMI, puso en marcha en 1946 el primer plan internacional de este tipo. En 1992 se celebró en Río de Janeiro la cumbre sobre este tema. Sin embargo, hasta la década de 1990 no se ha comenzado a utilizar el sistema de observación del ciclo hidrológico, por lo que la de las fuentes de agua es una de las prioridades de la organización y tendrá que trabajar duro en ello.

WMO ha trabajado 50 años y necesitará otros 50 más viendo todo lo que queda por hacer. XXI. En el siglo XX, como ha hecho hasta ahora, WMO quiere seguir construyendo vías para el desarrollo sostenible de los países. Muchos de estos objetivos están recogidos en el documento de la Agenda 21 de las Naciones Unidas: la protección de la capa de ozono, el cambio climático, la desertificación y la biodiversidad son los problemas urgentes que podemos encontrar en esta agenda, que también se encuentran en la sociedad. Encauzar las fuerzas de lucha contra desastres naturales hacia el desarrollo sostenible, la seguridad alimentaria, la producción y el consumo de energía, la contaminación urbana y la Salud de la Atmósfera tampoco son quebraderos de cabeza olvidables. Además, la WMO pretende construir puentes de colaboración entre los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos de los países desarrollados y en vías de desarrollo, impulsando leyes que refuercen estos servicios y generando huracanes en los lugares donde no los hay. Al mismo tiempo, la WMO seguirá reivindicando que las informaciones meteorológicas e hidrológicas son internacionalizadas y beneficiadas por todos.

Tecnología y colaboración

El trabajo de la WMO es un trabajo en red en el que el campo de la tecnología de los satélites se ha trabajado con mucha fuerza. En 1961 las Naciones Unidas acordaron trabajar por el uso pacífico del espacio, y en ese sentido, dos años después de la puesta en marcha del programa WWW (World Weather Watch) se ha convertido en un proyecto básico de la WMO. En la actualidad, WWW realiza labores de coordinación de datos en el ámbito meteorológico y oceanográfico. Organiza por una parte la recogida, procesado y difusión de datos. Por otro lado, controla un gran conjunto de satélites (geoestables y con órbita sobre el polo), 10.000 bases terrestres, 1.000 estaciones de alta atmósfera, 7.300 barcos, 300 boyas fijas, 600 boyas aéreas y 3.000 aeronaves. Se realizan un total de 70.000 observaciones diarias. Los centros ubicados en la Tierra, es decir, 34 centros meteorológicos comarcales y 185 Centros Meteorológicos Nacionales recogen 15 millones de datos y 2.000 gráficos meteorológicos que se recogen y distribuyen en tiempo real. WWW también apoya programas de geofísica y medioambientales, centrados en la recogida y distribución temprana de información sobre actividades sísmicas, tsunami, movimiento de cenizas volcánicas y vertidos de sustancias radiactivas. Para ello, las últimas innovaciones en sistemas de observación de la atmósfera y la superficie terrestre, telecomunicaciones y satélites se ponen en marcha sin cesar en WWW y otros programas de la WMO. El objetivo principal es comprender el tiempo y la climatología.

Publicado en el suplemento Natura de Gara

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