Agonistas de GLP-1 para incidir en la raíz biológica de las adicciones


Los investigadores de la Universidad de Washington sugieren que los agonistas del receptor GLP-1, que se usan para tratar la diabetes y la obesidad, también pueden ser eficaces para tratar y prevenir las adicciones a ciertas sustancias. Estas sustancias incluyen, entre otras, alcohol, nicotina, cannabis y opioides.

En pacientes que ya tomaban semaglutida y tirzepatida para el tratamiento de la diabetes, se ha observado una disminución del deseo de consumir las sustancias adictivas mencionadas. Es más, se ha observado una relación entre la ingesta de agonistas en GLP-1 y la disminución de ingresos hospitalarios, tanto en relación con el alcohol como por sobredosis de opioides.

En vista de ello, los investigadores han querido saber si estos fármacos antidiabéticos utilizan el mismo mecanismo en todas las adicciones, independientemente de la sustancia, incluso en aquellas que consumen más de una.

«Se ha observado una relación entre la ingesta de agonistas en GLP-1 y la disminución de los ingresos hospitalarios, tanto en relación con el alcohol como por sobredosis de opioides»

De hecho, explican que normalmente los tratamientos son específicos para cada sustancia, como los parches de nicotina son útiles para tratar la adicción al tabaco, pero no al alcohol. Por el contrario, los efectos de los agonistas de GLP-1 sugieren que influyen en el deseo de consumir. Si se demuestra esto, quizás serían eficaces para tratar las adicciones a más de una sustancia.

Las diferencias a la vista

Así, los investigadores han recogido datos de más de 600.000 veteranos con diabetes tipo 2 en un plazo de 3 años desde el inicio del tratamiento farmacológico. Se han dividido en dos grupos: Los que toman agonistas (semaglutida, liraglutida y dulaglutida) de GLP-1 y los que toman otro tipo de fármaco, el inhibidor de SGLT2.

Durante este periodo de tres años se comprobó el inicio del consumo de alguna sustancia adictiva (alcohol, cánnabis, coaquina, nicotina, opioides…) y, desde el momento en que se consumía, las personas que precisaron atención de urgencia, fueron hospitalizadas, fallecieron o trataron de suicidarse.

Han demostrado que quienes tomaron agonistas en GLP-1 tuvieron un riesgo 14% menor de comenzar a consumir sustancias adictivas. La diferencia era especialmente significativa en el caso del alcohol (18%), la cocaína y la nicotina (20%) y los opioides (25%).

«El riesgo de sobredosis, por ejemplo, fue un 40 % menor y de muerte un 50 %.»

Entre los que ya consumían, los que tomaron agonistas en GLP-1 tuvieron menos urgencias, hospitalizaciones y muertes asociadas al consumo. El riesgo de sobredosis, por ejemplo, disminuyó en un 40 % y el de muerte en un 50 %.

Dado que millones de estadounidenses toman agonistas de GLP-1 en la población general, los investigadores predicen que pueden tener un gran impacto en los efectos asociados al consumo de sustancias adictivas.

Advierten de la necesidad de realizar sesiones clínicas específicas para su uso en la prevención y tratamiento de las adicciones, pero consideran que pueden abrir una vía para incidir en la raíz biológica de las mismas.

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