Identifican dos cambios en el fondo que permitieron el bipedismo humano
2025/08/28 Galarraga Aiestaran, Ana - Elhuyar Zientzia Iturria: Elhuyar aldizkaria

En la evolución de la pelvis se han identificado dos cambios que han sido claves para que los seres humanos permanezcan en pie y caminen. En concreto, se trata de alteraciones del hueso del ileo, es decir, del hueso donde se insertan los glúteos. En comparación con el resto de primates, este hueso tiene un aspecto especial. Ahora, la suma de estudios histológicos, anatómicos y genómicos ha permitido comprobar cómo se desarrollaron esas particularidades en la evolución. Los detalles han sido publicados en la revista Nature.
Estos cambios en la pelvis ocurrieron hace entre 5 y 8 millones de años y, según el artículo, uno de los cambios radica en la orientación de la placa de crecimiento del cartílago. La otra se encuentra en el momento y forma en que las células óseas se colocan en el cartílago. También han identificado las secuencias genéticas que las impulsan: SOX9–ZNF521–PTH1R y RUNX2–FOXP1/2.
Así, en las primeras semanas de desarrollo embrionario, se ha comprobado que la placa de crecimiento del ileón crece de forma uniforme en todos los primates, alineados de arriba abajo. En el día 53, sin embargo, en el caso de los humanos, se sitúa perpendicularmente. Esto provoca el corte y la expansión de la pelvis. Esto es fundamental para mantenerse en pie y caminar.
El otro cambio se produce más adelante: la osificación del ileón no comienza en el centro, sino en la parte posterior del sacro, que crece de forma radial. En Bitarte, el interior del hueso retrasa la mineralización hasta la semana 16. Gracias a ello, la pelvis mantiene la flexibilidad y adopta la geometría clave para el bipedismo.

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