La vida es lo más grande

Mikel ha estado de vacaciones en Tailandia. Ha terminado trabajando un viernes, ha cogido un par de aviones y ha viajado por Tailandia durante quince días. Lo ha pasado estupendamente, de la playa a la playa, del templo al templo. Por desgracia, el último día un mono le ha picado y ha tenido que ir al hospital. Los monos locales pueden ser transportadores de la rabia y, a través de un coqueto, transmitir la rabia al hombre. Se trata de una enfermedad grave con una mortalidad cercana al 100% si no se recibe tratamiento. Afortunadamente, en un hospital de Bangkok se le ha administrado la primera dosis de la vacuna y, al llegar al País Vasco, ha recibido las dosis necesarias. En Euskal Herria la rabia no es endémica, pero para estos casos se compran y conservan cientos de vacunas contra la rabia. Podemos, pues, irnos de vacaciones tranquilos.

Ndeke es un chaval alegre de cuatro años. Vive con sus padres y siete hermanos en un pequeño pueblo de Camerún, y cada día va a buscar agua con su hermana mayor a un pozo a tres kilómetros de su casa. Cuando llueve mucho, el agua del pozo se contamina, ya que se mezcla con aguas usadas debido a un saneamiento deficiente. Ndeke ha bebido esta agua contaminada y sufre gastroenteritis. Lleva días con fiebre y diarrea, y sufre una deshidratación grave; no se sabe si le dará la vuelta a la situación. La vacuna contra el rotavirus se comercializó por primera vez en 2006 y fue incluida en el calendario vacunal del País Vasco en 2025. Esta vacuna no llega a los países más pobres y más de 400.000 niños mueren al año por gastroenteritis por rotavirus.

Arantza tiene 55 años y vive en Bilbao. Cuando tenía cuatro años, le diagnosticaron diabetes tipo 1, y desde entonces debe pinchar insulina todos los días. Acoge con satisfacción el artículo científico publicado recientemente en la prestigiosa revista Nature, en el que se ha desarrollado una nueva forma de administración de insulina a través de una crema aplicada en la piel. Se mete a la cama pensando en cuándo estará disponible esta crema.

Joab, pediatra de una localidad de Uganda, ha conocido, como Arantza, este artículo de la revista Nature. La reacción de Joab ha sido diferente. A él le da igual la forma en que se tome la insulina, su principal preocupación es que los pacientes puedan acceder a la insulina que necesitan. En los últimos años, numerosos pacientes han muerto al no poder ingerir insulina.

Es innegable que los avances científicos en el campo biomédico en las últimas décadas han logrado mejorar la salud humana y la calidad de vida. Se han desarrollado nuevas técnicas de diagnóstico de enfermedades, se han diseñado pautas para prevenir ciertas enfermedades y se han encontrado tratamientos para curar enfermedades que hace unos años eran incurables. Sin embargo, estos avances científicos no han llegado a todos los países del mundo de la misma manera. De hecho, según el informe World Health Statistics 2025 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), a pesar de los notables logros alcanzados en la promoción de la vida saludable, en muchos países se han producido importantes retrasos en el acceso directo a los servicios sanitarios.

La ciencia es una herramienta idónea para mejorar la vida de las personas, pero sin que el progreso científico llegue a todos los rincones del mundo, su contribución a la humanidad no será total. Porque la vida es lo más grande, aquí y donde quiera.

Buletina

Bidali zure helbide elektronikoa eta jaso asteroko buletina zure sarrera-ontzian

Bidali