¿Qué impulsó el nacimiento del dicromatismo en la evolución?

2020/11/04 Agirre Ruiz de Arkaute, Aitziber - Elhuyar Zientzia Iturria: Elhuyar aldizkaria

El macho y la hembra de la mariposa Ornithoptera goliath (izquierda a derecha). Ed. Wikimedia

Los machos y las hembras de muchas especies animales suelen ser dimorficas, diferenciadas tanto en su aspecto como en su funcionamiento (funciones metabólicas básicas, sistema inmunitario, comportamiento, etc.). El dicromatismo de aves y mariposas es uno de los dimorfismos más llamativos, donde los machos y las hembras tienen colores diferentes. Charles Darwin propuso que la selección sexual ha impulsado en la evolución el dicromatismo ante la preferencia de las hembras por los machos coloridos. De alguna manera, los machos desarrollaron el dicromatismo alejado de los bajos colores de las hembras. La hipótesis de Alfred Russel Wallace era que las hembras necesitan colores que pasan desapercibidos para transportar huevos o para cuidar a sus crías. Y argumentaba que eran hembras, pero que se alejaron de esos colores llamativos. ¿Cuál es el motor evolutivo que provocó el dicromatismo? Hace 150 años suscitó un debate entre Darwin y Wallace y la respuesta la han dado los zoólogos de la Universidad de Estocolmo.

Desde el punto de vista de las mariposas europeas, las ramas filogenéticas han analizado la dirección y velocidad de los cambios en los colores de las especies y los sexos, modelizando el cambio de los colores a lo largo de la evolución. Calculados los antepasados y vectores evolutivos de ambos sexos, concluyen que a pesar de que el color evolucionó un 26% más rápido que el de las hembras, es posible que los linajes cromáticos sean consecuencia de una fuerte selección direccional. Así, concluyen que la selección sexual fue el principal impulsor del dicromatismo en las mariposas europeas en la evolución. Es decir, que Darwin tenía razón.

Según los investigadores, aunque no parece que sea la propia competencia entre ellos la que orientó el dicromismo, sino los gustos de las hembras. Parece que las mariposas femeninas prefieren colores brillantes y saturados, ya que garantizan que los machos son jóvenes.