Aves vivas

1988/06/01 Angulo Pinedo, Rikardo Iturria: Elhuyar aldizkaria

El cesped común (Apus apus), a pesar de no ser un ave abombada, se encuentra en el orden de las apodiformes. Los cuatro dedos delanteros de sus piernas son extremadamente débiles y si cae al suelo no puede volar de nuevo. Por ello, en pocas ocasiones, sólo se posa sobre superficies verticales o inclinadas.

Aunque, cuando vuela, se mezcla con golondrinas y golondrinas, se separa de la veta; sus alas largas y agachadas son segadas. También es mayor, ya que tiene entre 16 y 17 cm. En algunas zonas del País Vasco (interior) también nidifica el lagrimal ( Apus melba ). El primero de ellos es de mayor tamaño (21-22 cm), cría en terrenos abruptos y de color pardo, con la parte inferior blanca.

Por lo general, el negro común puede volar todo el día. Por eso puede comer, beber e incluso tapar los cespigones comunes sin aterrizar. En cuanto llega el crepúsculo, puede ascender a gran altura (hasta 1000 o 2000 metros), haciendo su canto típico (txiirrr, txiiirrr, txiiirrr...!! ), que al llegar a esa altura reduce la velocidad para pasar la noche. Por otro lado, los negros comunes siempre vuelan en grupo. Pocas veces se puede ver una pareja o un solo ejemplar.

Los sorbellos comunes, al igual que las golondrinas, se alimentan de insectos en el aire, principalmente moscas, mosquitos, mariposas, etc.

Cuando hace mal tiempo, realizan largos vuelos para escapar de la lluvia y llegar a zonas con buen tiempo y muchos insectos alados, permanecen todo el día en sus anidales (excepto los que tienen choriceros, que tienen que buscar alimento).

Normalmente se alimenta a una velocidad de 40 kilómetros por hora, pudiendo llegar a alcanzar velocidades de hasta 100 kilómetros por hora. Los sorbellos comunes, si no hay mucho calor, volarán desde las primeras horas de la mañana hasta el mediodía y por la tarde de nuevo.

Puesta anual en los orificios de nuestras casas y entre tejas. Nidifica con plumilla, patadas en el aire y un gorro que dará el sorbeltz.

En la mayoría de los casos volverá a desovar los lugares donde estuvo el año anterior.

Normalmente, el macho adulto se reúne en cría con la misma hembra del año anterior. Cuando se inicia la emigración se separan entre sí hasta que se reunen al año siguiente.

En los últimos días de mayo, en el único nido que realiza, pone 2-3 huevos, con un intervalo de dos o tres días entre puestas. Los huevos son blancos, lisos y sin brillo.

El periodo de incubación (ambos progenitores trabajan a turnos) se prolonga entre 14 y 20 días. Sin embargo, la duración del anidamiento dependerá del tiempo.

Los polluelos son nidicolas, sin plumas. En 5-8 semanas abandonarán el nido para lograr la independencia. A mediados de julio muchos jóvenes emigran, según nos confirman los anillos. Un chorizo con el anillo de Oxford, por ejemplo, fue capturado tres días después en Madrid. No dejarán de volar hasta que hayan alcanzado la madurez sexual en dos años. Los jóvenes de un año hacen parejas, pero aunque construyen el nido no se reproducen. En el nido estarán en junio y julio, y si al año siguiente están vivos volverán a desovar.

En Euskal Herria se puede ver desde mayo hasta septiembre. Ave migratoria que viaja hacia el sur de África para pasar el invierno. Sorbeltz común habita en toda Europa, excepto Islandia y el Norte. La malcara-sornegra, por el contrario, es una especie del Norte de África y del Mediterráneo. Antes de que los cachorros crezcan enteros, el macho abandona el nido, pero siempre quedará una pareja para crecer. Por ello, a menudo se puede ver en solitario el cesped común los primeros días de agosto. Normalmente crecen en lugares donde vivimos los seres humanos, en ciudades, pueblos, caseríos, etc. Rara vez lo verás en su medio natural, es decir, en terrenos abruptos y pedregosos. Al revés del Sorbeltz común, del Enara y del Enara Azpizuria, la urbanización, la industrialización y sus efectos ambientales no son excesivamente agresivos, ya que en el cielo de Bilbao también es frecuente verla en juegos aéreos ligeros y sueltos.