“¿Qué hay para cenar?” Plagas en el menú de murciélagos

2019/09/01 Baroja Ibáñez de Maeztu, Unai - Biologiako doktoregaia Iturria: Elhuyar aldizkaria

La sobrepoblación mundial supondrá en las próximas décadas un gran reto para la satisfacción de las necesidades alimentarias humanas. Esto no es suficiente, y las plagas sólo agravan esta situación de crisis, que destruyen en gran medida la producción agrícola anual. Afortunadamente hay entre nosotros insectívoros, murciélagos, que son “amenazas” para muchas plagas.
Ed. Antton Alberdi

Los artrópodos considerados como plagas tienen una gran incidencia económica y social en el sector primario, especialmente en el sector agrícola y forestal, que destruyen entre el 20 y el 50% de la producción anual mundial [1,2]. Ante esta preocupante situación, en muchos países se ha apostado por el uso de pesticidas e insecticidas químicos, sin tener en cuenta los problemas que ello conlleva. Los pesticidas, además de causar graves daños sobre nuestra salud y el medio ambiente, producen efectos negativos sobre los organismos que pueden promover el control biológico de las plagas, ya que provocan la muerte de enemigos naturales de los artrópodos y, por tanto, la descompensación de las cadenas tróficas. Por si fuera poco, en las últimas décadas muchas plagas han desarrollado resistencia a estos productos químicos y el problema se ha agravado aún más [3].

Afortunadamente, en los últimos tiempos, el interés y la pasión por el medio ambiente han propiciado que la población haya apostado por la agricultura y la selvicultura sostenible y, en ese sentido, ha impulsado la búsqueda de métodos alternativos sostenibles para mantener las plagas en un nivel aceptable, abriendo las puertas al control biológico de las plagas.

Agentes biológicos, presente y futuro

En definitiva, el control biológico consiste en el control de plagas a través de otros organismos y, normalmente, requiere la intervención activa del hombre. Múltiples agentes biológicos nos pueden ayudar a controlar plagas, como los depredadores, los insectos parasitoides (cuyas larvas explotan y matan plagas), los hongos, los virus o las bacterias, todos ellos esenciales porque nos permiten mantener las plagas en un nivel aceptable respetando el medio ambiente. Los murciélagos han sido los últimos en llegar al club de agentes biológicos.

Murciélagos del odio a la admiración

Bestias nocturnas, chupadores de sangre, ratas voladoras, vampiros, demonios… Desde hace tiempo, impulsados por el desconocimiento, estos misteriosos animales nocturnos han sido odiados, despreciados y atacados hasta llegar a poner en peligro la desaparición de las poblaciones de muchas especies. Parece ser que la novela Drácula, escrita por Bram Stoker, no benefició en absoluto a los murciélagos, ya que se han presentado durante muchos años como seres sanguinarios de la noche, a pesar de que sólo tres de cada 1.300 especies conocidas en el mundo son hematófagos –sangrientes- (sólo en Sudamérica y Centroamérica). Es más, hay una sola especie que se alimenta de la sangre de los mamíferos y, en general, se sirve de los mamíferos que habitan en la selva, por lo que es hora de dejar de lado las viejas leyendas. Afortunadamente, con el paso de los años, los estudios realizados sobre estos animales curiosos nos han alertado de los servicios ecosistémicos que nos ofrecen los murciélagos, y hoy en día los murciélagos se consideran imprescindibles.

Figura . Virtudes de los murciélagos: A) ser polinizante; B) ser difusor de semillas y C) ser explotador de plagas. ED. : S.U. Fish and Wildlife Service Headquarters, BbIX> bIXMaHH/CC BY-SA 3.0 y Merlin Tuttle.

Patrimonio natural de la humanidad

Los murciélagos, a pesar de que para muchos es increíble, tienen virtudes increíbles, no una, ni dos, sino tres.

Dos de ellos corresponden a los murciélagos nectarívoros y frugívoros que habitan en la zona del trópico y ecuador. Por la noche, los primeros se alimentan de néctares de flores que, a cambio, dispersan granos de polen y garantizan la dispersión y supervivencia de diversas especies vegetales: agabe (utilizado para producir tequila), aguacate, plátano, cacao, higos, mújica y otros frutos (2A). Imagen). Por otra parte, las segundas calman de alguna manera el grave estado de deforestación que están sufriendo los bosques tropicales, ya que, tras la ingesta de frutos, las semillas se dispersan a través de las heces y promueven el proceso de reforestación de bosques y bosques [4] (2B). Imagen).

La última virtud corresponde a los artrópodojantes murciélagos (2C. Imagen). Sus hábitos de dieta hacen que los murciélagos sean cazadores de artrópodos incansables, ya que en una sola noche pueden ingerir tantos insectos como su masa corporal, por lo que a menudo se ha dicho que proporcionan un servicio ecosistémico como control biológico contra los mosquitos transmisores de muchas enfermedades y los insectos fitófagos de los cultivos[5]. Hasta hace poco, sin embargo, algunos aspectos básicos del conocimiento ecológico sobre estos mamíferos voladores han sido desconocidos, entre los que se encuentra la lista de especies concretas de presa que, a pesar de su difícil creencia, forman parte de la dieta. Sin embargo, gracias a diversas técnicas moleculares desarrolladas hace unos pocos años en el campo de la genética, como la secuenciación masiva, [6], hemos descubierto la importancia que pueden tener los murciélagos en la dinámica de las plagas.

Son muchos los insectos que afectan a plantaciones forestales y cultivos agrícolas; algunos de ellos se consideran plagas modestas porque los daños que provocan no son de gran impacto; otros, sin embargo, pueden ocasionar pérdidas de millones de euros, con una fuerte paliza en la producción de materias primas procedentes de la agricultura y la silvicultura [7]. La mayoría de los productos del sector primario que consumimos en nuestro día a día también son de interés para los insectos: En el País Vasco, por ejemplo, las uvas utilizadas para la elaboración del txakoli y el vino son muy apreciadas para diversos insectos; las manzanas utilizadas para la elaboración de la sidra son una fuente de alimento inmejorable; las patatas también tienen visitas hambrientas que no son bienvenidas; los olivares, los frutales diversos, las hortalizas, los cereales... todos tienen visitantes extraños, pero también son los guardianes de nuestras masas: los murciélagos.

Nos surgen interrogantes, ¿cuántos tipos de plagas puede comer una sola especie? ¿Las diferentes especies pueden comer el mismo tipo de plaga? ¿Qué impacto tienen los murciélagos sobre las plagas? ¿Qué efectos puede tener la decadencia de los murciélagos en la dinámica de las plagas? ¿Y en nuestro cultivo?

Figura . Una sola especie de murciélago puede cazar varias especies de plagas, mientras que varias especies de murciélagos también pueden explotar la misma plaga. ED. : Unai Baroja.

A día de hoy, aunque algunas de estas preguntas todavía no somos capaces de responderlas, hemos obtenido otras muchas. Así, en un estudio realizado en el sistema vitivinícola de Rioja Alavesa, se analizó que una sola especie de murciélago podía consumir 55 especies de plaga, de las cuales 25 se consideran de gran importancia o impacto que causan graves daños económicos. Se comprobó que se habían explotado insectos de los cultivos de gran importancia económica mencionados anteriormente, tales como plantaciones de viñedos, olivares, patatas y cereales, y plantaciones de manzanos, hortalizas o pinos. Queda claro, por tanto, que la única especie de murciélago puede explotar muchos tipos de plagas, pero, al contrario, ¿pueden varias especies de murciélagos consumir el mismo tipo de plaga?

Para responder a esta pregunta, resolvimos hasta qué punto los murciélagos comen la fase adulta del procesionista (Thaumetopoea pityocampa), la peste del sur de Europa. Para ello, analizamos la dieta de diez especies de murciélagos en distintas regiones de la Península Ibérica, en las que abundan los pinares, y vimos que siete de ellas consumieron esta especie. Esto nos indicó la importancia que pueden tener las especies de modalidades cinegéticas muy diversas, con lugares de caza, ecoenclaves o vuelos muy variados, como las diferentes especies de murciélagos, en la dinámica de esta plaga.

Futuro no anunciado

Teniendo en cuenta lo dicho hasta el momento, se espera un futuro más próspero y esperanzador. Desgraciadamente, el futuro de los murciélagos y de otros millones de especies existentes, muchas ya desaparecidas y un millón de especies en peligro de extinción… Es un futuro condicionado por la especie Homo sapiens (“hombre” “sabio”), responsable de la destrucción. La historia de la Tierra ha estado marcada por los últimos 4.000 millones de años de vida, una línea evolutiva llena de altibajos, que ha sufrido cinco extinciones masivas, el cambio climático y los cambios de nivel del mar, como testigo de la destrucción provocada por la fuerza de meteoritos y volcanes, de alguna manera “destrucción natural”. Hoy en día, sin embargo, vivimos en la época geológica de Antropozeno, y la sexta destrucción masiva está en marcha; una especie recién nacida es capaz de dominar a los demás, sin equilibrio, los gobierna a su gusto, se ha convertido en la plaga de la vida, incontrolable, se declara “sabio”...

Para terminar, Elizabeth Kolbert en su The 6th Extinction: En An Unnatural History me gustaría destacar para la reflexión las palabras escritas: “Se suele decir que los inicios se pierden en la oscuridad, y eso es lo que está pasando en esta historia. La historia ha comenzado con una especie nacida hace unos doscientos mil años, que aún no tiene nombre —nada tiene nombre—, pero sin embargo tiene el poder de poner nombre a las cosas”.

BIBLIOGRAFÍA

[1] Oerke, E. C. (2006). Crop losses to pests.The Journal of Agricultural Science, 144(1), 31-43.
[2] Thacker, J. R. (2002).An Introduction to Arthropod Pest Control. Cambridge University Press.
[3] Naqqqash, M. N., Gökçe, A., Bakhsh, A., & Salim, M. (2016). Insecticide resistance and its molecular basis in urban insects. Parasitology Research, 115(4), 1363-1373.
[4] Muscarella, R., & Fleming, T. H. (2007). The role of frugivorous bats in tropical forest succession. Biological reviews, 82(4), 573-590.
[5] Boyles, J. G., Cryan, P. M. McCracken, G. F. & Kunz, T. H. (2011). Importance of bats in agriculture. Science, 332(6025), 41-42.
[6] Bohmann, K., Monadjem, A., Noer, C. L. Rasmussen, M., Zeale, M. R. Clare, E., ... & Gilbert, M. T. P. (2011). Molecular diet analysis of two African free-tailed bats (Molossidae) using high throughput sequencing. PloS One, 6(6), e21441.
[7] Alford, D. V. (1999).A textbook of Agricultural Entomology. Blackwell Science Ltd.