Joanes Lameirinhas Ortuoste Psikogerontologoa

“Los hombres recibimos el reconocimiento que no reciben las mujeres”

2022/11/04 Galarraga Aiestaran, Ana - Elhuyar Zientzia Iturria: Elhuyar aldizkaria

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Joanes Lameirinhas Ortuoste es doctorando en la Facultad de Psicología de la UPV/EHU y ha seleccionado como tema de investigación la vejez, concretamente la fragilidad psicológica en ancianos. La mayoría de los profesionales que se ocupan de las personas mayores son mujeres, por lo que se centra en que un chico realice la tesis sobre ellas. Lameirinhas, sin embargo, no se percató de esta especificidad, ya que esta opción la hizo de forma muy natural, impulsada por el interior. “En cualquier caso, es cierto que en Psicología hay muy pocos chicos y menos aún trabajando con personas mayores en general. Es decir, no sólo investigadores, sino que prácticamente no hay hombres entre el personal dedicado al cuidado de las personas mayores”.

Reconoce los privilegios de los hombres que trabajan en ámbitos feminizados. "Por ejemplo, fui auxiliar de enfermería en un psiquiátrico, y allí también éramos muy pocos chicos. Y muchas veces he oído decir “qué bien, chicos aquí”. Por el contrario, las mujeres no reciben ese reconocimiento”.

Recuerda que cuando hizo el bachillerato decidió estudiar psicología con la intención de ser orientador. Y es que, en general, tiene la sensación de que no se le da la importancia que parece a la labor orientadora. "Poco después de entrar en psicología murió mi abuela y le tenía mucha cariño. Por lo tanto, su muerte me llevó a muchas reflexiones sobre la muerte, el envejecimiento, el envejecimiento de mi y de mis padres… Todo esto me movió las tripas".

En tercer curso había una asignatura llamada psicogerontología, y entonces vio claro que ese era el tema que quería trabajar. Ese mismo año comenzó una colaboración con un grupo de investigación de la facultad, Qualiker, en el que tuvo la oportunidad de ver desde dentro la universidad y el mundo de la investigación. "Nada más acabar el grado, empecé a trabajar con ellos y a la vez me incorporé a un máster: Master en Envejecimiento Saludable y Calidad de Vida (UPV)”.

Ahora, en su tesis, investiga los factores que pueden influir en la situación de fragilidad de las personas mayores y sus consecuencias. “Normalmente el foco se sitúa en la parte física del envejecimiento y no se atiende a la parte social y psicológica. Y todos van juntos, es muy difícil distinguir. Por ejemplo, la soledad tiene consecuencias psíquicas y físicas. Del mismo modo que el carácter multidimensional de la fragilidad queda frecuentemente oculto, en el caso de la discapacidad ocurre lo mismo. “Cuando hablamos de discapacidad nos vienen a la mente condiciones físicas de dificultad, pero es mucho más amplio. Por ejemplo, algunos varones de edad avanzada, cuando se quedan viudos, no son capaces de realizar las actividades básicas de la vida diaria porque nunca han aprendido a realizar algunas tareas básicas de autocuidado. Eso también es discapacidad”.

Por otro lado, recuerda que “todos somos frágiles”. Según Lameirini, el proceso de envejecimiento abarca buena parte del ciclo de vida, por lo que debería ser un tema a abordar desde muy pequeño. “Desafortunadamente, esta práctica se realiza desde un punto de vista negativo o patológico, considerando la vejez como una enfermedad o una discapacidad. En consecuencia, somos una sociedad llena de prejuicios y estereotipos hacia el envejecimiento y hacia las personas mayores”. En este sentido, ha reivindicado la necesidad de abordar el proceso de envejecimiento desde una perspectiva positiva, ya que “la vejez puede ser tan hermosa y satisfactoria como el resto de las etapas de desarrollo”.

Importancia de traducir al euskera herramientas de evaluación

Lameirinhas no sólo trabaja en el estudio de los factores que pueden contribuir a la situación de fragilidad de los mayores, sino también en el euskera de los instrumentos de evaluación. “Los instrumentos de evaluación son de gran utilidad para el diagnóstico y el seguimiento. Su validación es un proceso de largo año en el que prácticamente no existen los creados en euskera. Por lo tanto, hay que devolverlos y adaptarlos. No se trata de una mera traducción, sino de adaptar los elementos culturales y simbólicos. Es un proceso difícil y largo, pero fundamental para realizar evaluaciones concretas y fiables, así como para que los derechos lingüísticos de los vascos se cumplan”.

Lameirinhas se queja de que no se le reconoce su importancia. Dice que no está valorado porque no tiene impacto en revistas científicas internacionales. Sin embargo, tiene claro que hay que hacerlo. “Para la normalización del euskera es imprescindible que los instrumentos de evaluación sean también en euskera”, afirma. Esto es lo que está firmemente.