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El culpable de la ceguera, la bacteria

2002/03/08 Galarraga Aiestaran, Ana - Elhuyar Zientzia

La oncocercosis es una enfermedad muy extendida en el centro de África y en zonas de Arabia y Sudamérica. Tal y como se explica en la página web de la revista Nature que ha dado la noticia, cerca de 17 millones de personas sufren esta enfermedad. El síntoma más evidente es la inflamación, que cuando se produce en los ojos, difumina la córnea, por lo que al igual que ocurre con las cataratas, el enfermo se obsesiona.

Hasta el momento se ha considerado que Onchocerca volvulus es la causa de la oncosis. De hecho, una de las fases del parásito es en forma de microfilaria, y los científicos consideraban que el exceso de respuesta del sistema inmune (y por lo tanto la inflamación) se debía a la presencia de fragmentos de microfilistas muertos. Sin embargo, investigadores de la Universidad Case Western Reserve de EE.UU. descubren que la bacteria Wolbachia, que transporta parásitos, también participa en la enfermedad.

Esta bacteria es habitual tanto en este parásito como en otros insectos y parásitos. En el caso de la oncosis, se ha detectado que el parásito necesita una bacteria para aumentar. La investigación se ha realizado con ratones modificados genéticamente y se ha demostrado que el parásito sin bacterias no causa enfermedades graves. Además, en el ojo han encontrado un receptor especialmente sensible a Wolbachia, un receptor imprescindible para dar respuesta al sistema inmune.

Si los resultados de la investigación son correctos, los antibióticos pueden ser muy útiles contra la enfermedad. Sin embargo, los investigadores temen que esto no convierta a la bacteria en resistente al fármaco, lo que haría que ésta se hiciera aún más dañina.

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