Grandes avances en la conservación y creación de órganos de trasplante

2014/07/18 Galarraga Aiestaran, Ana - Elhuyar Zientzia Iturria: Elhuyar aldizkaria

La tecnología de creación de organoides está evolucionando rápidamente. Ed. V. Altounian/Science

Los órganos adecuados para el trasplante han desarrollado con éxito un método de mayor duración. De momento, sólo lo han probado en ratas, con hígado, pero los resultados son muy esperanzadores, según los investigadores.

El método, desarrollado en el Hospital de Massachusetts, se basa en la gran refrigeración del órgano sin congelación. De hecho, los científicos han tratado desde hace tiempo de enfriar al máximo los órganos para alargar su duración y evitar al mismo tiempo los daños derivados de la congelación. Sin embargo, los ensayos no han tenido buenos resultados. Así, para que un órgano sea trasplantado a una persona, los médicos sólo disponen de 12 horas. Ahora parece que han acertado con la fórmula adecuada para mantener los órganos en buen estado.

Según el estudio publicado en la revista Nature Medicine, la clave está en un compuesto similar a la glucosa: 3-O-metil-D-glucosa. Gracias a ello han conseguido guardar el hígado a -6ºC sin congelarlo.

El experimento consistió en trasplantar a las ratas hígados conservados durante tres días. El resultado es que las ratas que recibieron hígados conservados por el nuevo método sobrevivieron después de tres meses, mientras que todas las que fueron conservadas por el método tradicional murieron.

Si se demuestra que el método es adecuado para los órganos humanos, se calcula que en Estados Unidos podrán trasplantarse 5.000 órganos más al año.

Por otro lado, la revista Science ha publicado un artículo que recoge los avances en los métodos de creación de organoides (partes de órganos) a partir de células madre.

El laboratorio ha explicado en qué situación se encuentran los estudios de tiroides, hígado, arena, pulmones, estómago, intestinos, corazón, músculo, hueso, riñón, retina, cerebro, glándula pituitaria, mama, oído interno y piel.

Sus autores, dos investigadores del Instituto de Biotecnología Molecular de Austria, han llegado a la conclusión de que se han producido avances importantes y han reconocido que aún tienen dificultades en la vascularización. Sin embargo, se ha adelantado que en breve, además de en trasplantes, serán útiles para investigar la evolución de enfermedades y para probar tratamientos.