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Estudian la posibilidad de contagiar una sola gota de saliva

2022/06/27 Galarraga Aiestaran, Ana - Elhuyar Zientzia Iturria: Elhuyar aldizkaria

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El proceso de evaporación de una gota de saliva influye directamente en la capacidad de transmisión, siendo tres los factores que influyen en la evaporación: temperatura, humedad y tamaño de la gota. Así lo han analizado investigadores del departamento de Ingeniería Nuclear y Mecánica de Fluidos de la UPV/EHU, estudiando el comportamiento de una sola gota, mediante simulación, en distintas características. El trabajo ha sido publicado en la revista Scientifics Reports y señalan que la investigación puede ayudar a la toma de decisiones en plagas como el COVID-19.

La capacidad de transmisión de un virus es uno de los factores más importantes a tener en cuenta en el estudio de las enfermedades infecciosas. En los que se transmiten a través de los tánguitos de las vías respiratorias, la transmisión depende de la evaporación de las gotas. Así, los investigadores han querido saber cuál es el comportamiento de una partícula de saliva con diferentes características ambientales.

Para ello han desarrollado una simulación computacional basada en la dinámica de fluidos. La simulación se ha realizado en base al análisis de una sola partícula en un área cerrada. Para ello han lanzado gotas de entre 0 y 100 micras (a las de menos de 5 micras se les llama aerosoles) desde 1,6 metros de altura y han tenido en cuenta tres parámetros: temperatura, humedad y tamaño de gota.

Los resultados indican que la temperatura y la humedad relativa afectan considerablemente a la evaporación. El tiempo de evaporación es mayor cuando la temperatura es menor, cuando el diámetro de la gota es grande y hay mucha humedad. Por ejemplo, se ha observado que algunas partículas grandes de unas 100 micras pueden permanecer en el aire entre 60 y 70 segundos y transportarse a mayor distancia. Por lo tanto, parece razonable, en el caso del COVID-19, mantener la distancia de seguridad de dos metros para reducir el riesgo de transmisión.

Los investigadores han dejado claro que se trata de una investigación básica, un primer paso para analizar situaciones mucho más complejas en el futuro.