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Nacemos para correr

2005/07/10 Galarraga Aiestaran, Ana - Elhuyar Zientzia

Los científicos han afirmado que los hombres y las mujeres hemos nacido para correr. Si lo supo antes, ¿te atreverías a salir en el encierro? ¡Y nada! Tú tampoco lo crees. Además, no lo has leído todo: hemos nacido antes, pero en el largo camino. Y aunque los encierros son vivos, duros y peligrosos, no son muy largos. Si fueran más largos, los corredores podrían adaptarse mejor, pero entonces los toros tendrían menos posibilidades de atraparlos...
Los hombres y mujeres de hoy debemos a nuestros antepasados moverse bien en carreras de fondo.

En teoría, el cuerpo humano es apropiado para correr durante mucho tiempo y no para correr en los encierros. Es más, una nueva teoría sostiene que el cuerpo tiene su apariencia de correr en el largo camino. Al parecer, los antepasados de hombres y mujeres de hoy en día eran excelentes corredores de fondo, lo que ha dejado huella en la evolución del cuerpo, desde las articulaciones de las piernas hasta la apariencia de la cabeza.

Dos investigadores norteamericanos han dado a conocer esta teoría basada en fósiles y estudios biomecánicos. Y no será una teoría tan indiferente, ya que ha sido publicada en la prestigiosa revista científica Nature.

Parece ser que los primeros hombres empezaron a correr hace unos dos millones de años, cuando los antepasados habían dado el paso de ir de los árboles a la sabana. Parece que ser capaz de correr en la sabana le trajo beneficios. En consecuencia, la selección natural apostó por las características que facilitaban la carrera.

Según los investigadores, esto explica por qué hoy tanto hombres y mujeres son capaces de hacer un maratón. La teoría también ayuda a comprender por qué los demás primates no pueden correr a tan distancia.

Comparativa con otros animales

El guepardo es mucho más rápido al sprint que el hombre.

Hasta ahora, los científicos consideraban que los hombres y mujeres no corrían muy bien, sobre todo en comparación con otros animales. Al ver cómo se desenvolvían en el sprint, el hombre era un corredor mediocre. De hecho, los runners más rápidos apenas suelen recorrer diez metros por segundo. Por el contrario, el guepardo recorre treinta metros en un solo segundo. Además, al correr el hombre consume más energía que la mayoría de los mamíferos.

Pero si nos fijamos en cómo se desenvuelve en los largos caminos, el resultado es a favor de las personas. Por ejemplo, el caballo recorre seis metros en picado intenso por segundo, superando ampliamente a los corredores. Los investigadores de la nueva teoría no tienen duda de que el hombre es un sprinter humilde, pero en el largo camino no se adapta muy mal a la velocidad. Y el metabolismo también le ayuda a ello.

Los primates no tienen capacidad para recorrer largo camino.

¿Por qué es tan bueno a larga distancia? ¿Qué hizo un buen corredor de fondo? Los investigadores tienen la hipótesis de que el hombre es tan buen runner como consecuencia de su esfuerzo por encontrar comida.

Quizás tenía que competir con los hienas para conseguir comida. El hiena también es bueno en carreras de larga duración, y ambas especies supuestamente trataban de llegar a donde mataron a algún animal con la esperanza de recoger restos. O quizá no sea esa la razón, sino que el hombre cazaba a sus presas cansándolas. Es decir, corría por detrás del presa durante mucho tiempo, hasta que el animal se cansaba. Entonces era fácil de cazar.

Las mejores características para correr

Independientemente de la razón, ser un buen correr en el largo camino era una ventaja y a lo largo de la evolución, mediante la selección natural, el ser humano consiguió tener una serie de características que ayudaban a correr. Un ejemplo es el tendón elástico de Akiles y las articulaciones duras de las piernas. La tendencia a perder el pelo y la capacidad de sudar también son beneficiosas, ambas características ayudan a perder el calor que se genera al correr.

Tener unas rodillas fuertes ayuda a correr.

Otro aspecto que mencionan los investigadores es la capacidad de equilibrio. Muchos animales mantienen el equilibrio gracias a los canales semicirculares del oído interno. Estos canales están llenos de un fluido que mide la aceleración. Estas estructuras son especialmente importantes tanto en nuestra especie, el Homo sapiens, como en el Homo erectus que vivía hasta hace 400.000 años. Y eso ayuda a correr porque exige mucha coordinación.

Por otro lado, durante el esfuerzo físico, el ser humano tiende a respirar por la boca. Por el contrario, el resto de primates lo reciben por la nariz. Pero si el ser humano hiciera lo mismo durante la carrera, no podría tomar el oxígeno necesario, por lo que es beneficioso respirar por la boca.

¡Que el culo sea erguido y salido también es debido a la capacidad de correr! Los investigadores han medido la actividad del glúteo mayor durante la carrera y la marcha. El resultado es clarificador: al caminar no tiene mucha actividad, pero al correr se pone al fuego el músculo, se lo da todo.

Los investigadores han ido más allá y han sugerido que el tener un cerebro grande puede deberse a la capacidad de correr. Al fin y al cabo, la existencia de buenos corredores contribuyó a conseguir una dieta rica en proteínas y variada, sin la cual el cerebro no se habría desarrollado tanto. Sin embargo, los propios investigadores reconocen que son necesarias más investigaciones para confirmarlo.

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