Afloran redes de relaciones entre artistas de hace 27.000 años

2020/10/28 Galarraga Aiestaran, Ana - Elhuyar Zientzia Iturria: Elhuyar aldizkaria

Grabados que representan las cabezas de los bisontes en la cueva de Aitzbitarte V. Ed. Diego Garate en Maidaga

Algunos de los grabados encontrados en las cuevas de Aitzbitarte (Errenteria, Gipuzkoa) en 2016 han sido comparados con los grabados de otras 17 cuevas europeas, y concluyen que la forma de hacer los grabados y su distribución coinciden con algunos de los aperos habituales hace 27.000 años.

El jefe de investigación, Diego Garate Maidagan, ha explicado que algunos de los grabados encontrados en las cuevas de Aitzbitarte III, V y IX están realizados en la vertiente cantábrica de una manera que hasta ahora no se había visto: “Sería una especie de moda para hacer grabados, más habitual en el sur de Francia actual o en algunas zonas del Mediterráneo” En el resto de la vertiente cantábrica, las ciervas rojas se pintaban con el dedo.

La mayoría de los grabados encontrados en Aitzbitarte son bisontes, y la particularidad de esta moda reside en la realización de ramas y/o patas como las previstas, y en los detalles del pelo y las pezuñas. Mediante análisis estadístico, se han comparado con otras imágenes que se han encontrado a lo largo de Europa, y así han demostrado que su distribución coincide con la de algunas herramientas habituales en la región hace 27.000 años.

Según Joseba Ríos Garaizar, la distribución de este estilo coincide con la de los buriles de Noailles y la punta de Isturitz. Estas herramientas aparecieron en los Pirineos occidentales hace 31.000-29.000 años, que luego comenzaron a extenderse hacia el este, hacia la actual Francia, llegando finalmente al Mediterráneo. Allí se encuentran algunos de los ejemplos más tardíos de este estilo artístico. Así, “existían redes de relaciones de intercambio cultural de gran distancia”, ha destacado Garate.

Localización de los grabados comparados en el estudio. Ed. Diego Garate en Maidaga

El estudio ha sido publicado en la revista Plos One y otros investigadores internacionales han destacado su importancia: Carole Fritz, directora de proyectos de la cueva de Chauvet y experta en prehistoria de la Universidad de Tolosa (Francia), ha explicado que “una verdadera novedad es el descubrimiento de este tipo de grabados en la península ibérica”. De la misma opinión es José Luis Sanchidrián, experto de la Universidad de Córdoba: “Este estudio confirma que, en lo que respecta a la expresión gráfica en los muros, las relaciones regionales existentes existían desde épocas muy antiguas”.

Investigadores del Instituto Internacional de Investigación Prehistórica de Cantabria (IPIC), la Universidad de Salamanca, el Centro Español de Investigación de la Evolución Humana (CENIEH) y la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) han participado en la investigación, contando con la colaboración de espeleólogos de la Asociación Félix Ugarte y la Asociación Aizpitarte. “Sin su ayuda, este patrimonio seguiría siendo desconocido para la humanidad”, ha reconocido Garate.