Explorando el edificio y el trasero del Aquarium de San Sebastián

1998/12/01 Elhuyar Zientzia Iturria: Elhuyar aldizkaria

Después de dos años de trabajo, el Aquarium de San Sebastián está muy bonito. Está preparado para atraer a la gente y se nota. En cuanto entren aparecen los guías que pueden ayudarles en la visita. Con ellos o en solitario, en el Aquarium hay mucho que aprender y que ver: peces de agua dulce, saltos de agua, algas, peces tropicales, anchoas que giran sin parar, pasos de metacrilato que pasan por el centro del gran expositor de peces del océano, películas didácticas, etc. Todo ello, además, se puede ver de una manera muy amena, ya que el Aquarium está pensado para realizar una visita cómoda y espectacular. Tal vez debido a esta espectacularidad, el visitante sólo se da cuenta de lo que entra por los ojos. El visitante habitual no suele tener la opción que os proponemos ahora: Visita al interior del Aquarium, una realidad llena de tubos y trabajadores.

Nuevo hogar

Antes de pasar al público, los peces realizan una temporada de adaptación en el Aquarium. Los más lentos se sacan y se encuentran en recipientes más pequeños para hacer un seguimiento más preciso
B. Corcho

En los expositores del nuevo Aquarium se ve a los peces de forma resplandeciente, después oscura y agitada. Sin embargo, antes de llegar a este punto hay que trabajar mucho. Lo primero que hay que hacer es capturar peces. Los peces capturados en el mar necesitan más tiempo y más valor de lo que esperaban para adaptarse a su nueva casa, por lo que antes de salir al público tienen que pasar una temporada de climatización.

En el Aquarium hay tres zonas de ambientación para que los peces pasen la cuarentena: dos para el nuevo Aquarium y otro para el viejo. Junto a los peces recién llegados, los que enferman son llevados a una cuarentena -junto al laboratorio- para una vigilancia más precisa. De la misma manera, los peces tropicales se ven obligados a realizar la cuarentena junto al laboratorio, ya que para ellos, con un cambio más exigente, necesitan un seguimiento más preciso. Por lo tanto, hay dos cuarentenas, una orientada al acondicionamiento y otra relacionada con el seguimiento y tratamiento curativo de los peces lentos.

La mayoría de las enfermedades se deben a parásitos y se les aplica un tratamiento curativo basado en la cueva. Los nuevos peces, en cuarentena, también son tratados para evitar parásitos. Para que los peces estén bien, es muy importante que el agua esté bien. Por ello, diariamente se realiza un análisis del agua de cada expositor y un seguimiento de los peces que llegan o están enfermos. Todo ello se realiza en el laboratorio, tomando agua de cada expositor, comprobando la cantidad de oxígeno necesaria, midiendo la salinidad y el pH, así como las concentraciones de amonio, nitrito y nitratos, y comprobando si el agua se encuentra a la temperatura adecuada. También se analiza el agua que entra en los expositores.

Agua limpia, agua viva

Una vez transcurrida la temporada de adaptación, el personal del Aquarium captura cada uno de los peces y los lleva a su destino para que los visitantes los vean.
B. Corcho

El agua que entra en el Aquarium se toma del mar, pero antes de llegar a los expositores, además de los estudios habituales, tiene que recorrer un largo camino. Los filtros y los sistemas de tuberías juegan un papel fundamental en el Aquarium, ya que en caso de fallo, el agua se ensuciaría y el sistema se deterioraría en su totalidad con el peligro de matar peces. Por ello, todos los sistemas de depuración y protección están duplicados formando un laberinto de tubos, filtros, bombas y herramientas limpiadoras.

Para garantizar la calidad del agua se depura el agua que se recibe del exterior. El primer tratamiento es la decantación para eliminar la arena que ha entrado junto con el agua. A continuación, el agua se mezcla con el oxígeno mediante agitadores para ser introducida en los filtros biológicos. Aquí, mediante bacterias, se produce la biodegradación de la materia orgánica presente en el agua. Posteriormente, mediante el paso del agua por los tanques de decantación, la materia orgánica degradada se separa del agua por decantación. También se utiliza la radiación ultravioleta para eliminar posibles agentes patógenos presentes en el agua.

Mantener limpio el agua que llega limpia es también fundamental para su correcto funcionamiento. Cada día se renueva el 10% del agua, es decir, se recoge a través de bombas absorbentes esta cantidad de agua del mar y se envía a través de una bomba tantas aguas “viejas” al exterior. Tras el proceso de limpieza, por supuesto.

Como se puede observar en la imagen superior, el agua de los recipientes en los que se encuentran los peces se controla mediante herramientas mecánicas a una temperatura adecuada y limpia. Además, se realizan controles diarios de la temperatura y de la calidad del agua.
B. Corcho

Además de cambiar el agua, tienen que tener todo lo que hay en el agua limpio. Esto es una labor de los buceadores: meter con los aspiradores y sacar la materia orgánica para que luego entre en la cámara de ozonización para que vaya limpio antes de salir; limpiar la estructura de metacrilato para que no aparezca agrietada con mucho cuidado.

Al igual que la limpieza, la temperatura del agua tiene mucho que ver para el tanque de peces. También se ha instalado en el Aquarium la maquinaria necesaria para que el agua esté a unos 20ºC. Por el momento (mediados de octubre) no se ha utilizado para calentar, ya que la del mar está más caliente que ésta, y tendrán que ponerla en marcha en invierno.

Con la presencia de tantos tubos y filtros, el mantenimiento también es importante. Los motores, los problemas que se generan en los filtros… son habituales. La mayor parte de los problemas se producen en el Aquarium debido al mar brusco y malo, que afecta sobre todo a los filtros. En estos casos la introducción de suciedad en los filtros es algo corriente hasta el cierre del paso del agua. Cuando esto ocurre, los filtros deben ser liberados y limpiados. Además, la mayor parte del mantenimiento se debe a problemas de motores o de presión.

Comida diaria segura

El último trabajo que el visitante no ve sería el de la alimentación de los peces. Cada día se reparten 22 kilos de comida a los peces por la mañana y por la tarde. Guardan la comida en un congelador gigante. 24 horas antes de dar a los peces pasa a una nevera para que se ablande lentamente. De allí sale y se prepara porque no todos los peces comen lo mismo.

El Aquarium cuenta con cerca de 5.000 peces. A la vista de ello no parece que se les dé demasiada cosa para comer. Dicen los lugareños que es suficiente, incluso en el mar, cuando están libres, porque los peces no comen a diario.

¿Cómo habéis trabajado?

Primero hicimos el proyecto de estructura. En este proyecto se preveía la perforación del Paseo Nuevo y la construcción de muros de hormigón en el monte Urgull y la costa. Excavamos los últimos 120 metros del Paseo Nuevo, con una anchura media de 15 metros y una profundidad de 8 metros. Antes de empezar a perforar, realizamos un estudio geotécnico con cinco sondeos. Gracias a ello, supimos encontrar rocas de arenisca y caliza de alta resistencia. A partir de ahí empezó la obra.

La obra se ha realizado en 2 años. Primero excavamos el solar con 24.000 m3 de arena. Al principio trajimos las herramientas mecánicas convencionales, pero como el solar era estrecho y no podían trabajar, se decidió hacer pequeñas explosiones controladas. La función de las pequeñas explosiones era la de realizar fisuras en la roca para su posterior extracción mediante herramientas mecánicas convencionales. Una vez hecho esto, se perforó todo el solar y se instaló una trituradora de roca y gravilla. Cada día salían 100 camiones llenos de grava para luego venderlos y abaratar el proceso de perforación. Pasamos unos 5 meses en la perforación.

¿Por qué no podían trabajar los aparatos mecánicos convencionales?

Para garantizar la calidad del agua que se recoge del mar, además de los controles habituales anteriormente mencionados, se filtra por varios filtros para evitar daños al medio ambiente tanto en la entrada al Aquarium como en la salida al mar.
B. Corcho

El solar era estrecho y además teníamos el mar a un lado y el monte Urgull al otro. La perforación comenzó por el puerto y hacia atrás se dirigió hacia el Paseo Nuevo. Allí nos era imposible poner grúas gigantes, porque los brazos tocaban el monte Urgull; tuvimos que utilizar grúas móviles con ruedas, lo que dificultaba el trabajo, ya que al ser un solar estrecho se necesitaba mucha coordinación.

Pinchando el solar…

Tras la perforación, comenzamos a realizar las paredes del entorno más deteriorado. El muro de la costa, deteriorado en muchos tramos, se reforzó con hormigón para que quedara firme. Después hicimos el del monte Urgull, sin problemas, ya que la propia capa de la roca está orientada hacia el interior. Así que podíamos cortarlo perfectamente limpio y correctamente.

¿Tuvieron problemas con el mar en esta fase?

No. Parte del muro costero estaba cimentado sobre la roca, pero como teníamos que bajar más abajo, tuvimos que retirar la roca y hacer un nuevo tramo de pared costera. Eso fue algo especial. Además, tuvimos que instalar una toma de agua de mar con un profundo sistema de bombas. Cuando estábamos en ello, sí, ahí entraba el agua, pero a medida que entraba salía.

¿Hicieron la estructura por fases?

Álvaro Encio: "El montaje de túneles de metacrilato ha sido el trabajo más importante".
B. Corcho

Sí. Empezamos con las bases de hormigón apoyando sobre la roca los pilares de la estructura. Se procedió a la cimentación del tramo más próximo al puerto, a continuación se colocaron las columnas y vigas de hormigón realizadas en el mismo, y finalmente se colocaron sobre ellas placas de 6 toneladas de 12 metros de largo y 40 centímetros de ancho. La colocación de estas placas nos obligó a traer de repente unas enormes grúas de 150 toneladas y 30 metros de brazos, cubriendo diariamente unos 200 metros cuadrados. Una vez hecho esto, podíamos adelantar entre 25 y 30 metros, retomando otro tramo del edificio y retomando el proceso. Así, para cuando la estructura estaba hecha en la primera parte, en la segunda estábamos haciendo la estructura, y quizás en la tercera estábamos haciendo perforaciones.

¿Ha tenido peculiaridades en esta fase estructural el Aquarium?

El trabajo de los tubos ha sido muy especial, ya que se necesitaban muchos tubos para que los que luego iban a instalar el sistema de filtración lo encontraran todo a medida. Las acometidas en profundidad, tomas superficiales, aliviaderos, etc. de cada envase, el encofrado de las ventanas se realizaba a milímetro, ya que los materiales acrílicos no admiten el menor defecto, luego se pueden producir reflejos, todos los tubos requerían a milímetro… había muchas cosas y todas tenían importancia. En la vivienda normal, el trabajador sabe lo que hay que dejar para su futuro, pero el Aquarium no se hace todos los días y hay que controlarlo todo.

¿Luego empezaríais con las instalaciones?

Luego empezamos a fabricar tabiques, techos, etc. El montaje de túneles de metacrilato ha sido el trabajo más importante. Desde Japón los trajeron en barco hasta Bilbao y desde allí en camión. Pasamos de 6 a 7 días en la ubicación de los túneles, una pieza del día. Como si fuera un mecano tuvimos que hacer un plano de cómo colocar cada pieza. Todo el mundo estuvo nervioso durante esos días, porque si se estropeara el material acrílico, además del valor económico, nos retrasaríamos mucho. El acrílico es un material resistente, pero a la vez frágil, que no soporta golpes. El acrílico tiene una resistencia de 1.100 kilos por metro cuadrado, casi igual que el acero. Como el material está fundido en caliente, se pueden obtener todo tipo de formas con acrílicos.

¿Estaban nerviosos al llenar los expositores de agua?

La instalación de túneles de metacrilato fue un trabajo de precisión.
B. Corcho

Para llenar el gran expositor se tardó entre 6 y 7 días, utilizando dos bombas las 24 horas del día. El peor momento fue el de la llegada del agua a la parte alta del túnel de 360º, donde la presión del agua es mayor. A pesar de estar unido por dos grandes vigas, el túnel es un tubo lleno de aire que, al aumentar la presión, tiende a ir sobre el agua. La unión de ambas vigas con el túnel fue un trabajo preciso, apoyado desde arriba con las grúas y por debajo con un carril basado en gatos hidráulicos. Los colocamos a milímetro y nos relajamos. Nos faltaba llenar de agua y ahí el problema era que no había posibilidad de pruebas, ya que para empezar a llenar de agua los expositores tenía que haber terminado todos los temas de decoración. Por lo tanto, no había vuelta atrás.

¿Pero el proyecto es suyo o el australiano? Porque según se ha dicho en los medios de comunicación se puede pensar que ha sido la de los australianos.

Se han realizado dos tareas diferentes, por un lado la estructura y la obra de funcionamiento y por otro la acuariología. Este último, el proyecto de zonas de peces, filtros, etc., es el de los australianos, aunque luego lo hemos construido nosotros. De ahí que se haya producido la mezcla, ya que con ella se ha realizado también la estructura y el proyecto de funcionamiento, que es el que hemos realizado.