Desnudo en nieve

2021/07/21 Echeazarra Escudero, Leire - Farmazian lizentziaduna eta Giza Fisiologiaren arloko ikertzailea Iturria: Elhuyar aldizkaria

Este año 2021 está siendo un año histórico, no sólo por la pandemia del covid-19 y el ataque al Capitolio de los Estados Unidos, sino por la ola de frío extrema provocada por una fuerte tormenta llamada Filomena. ¿Qué pensarías de encontrar un cuerpo desnudo en la nieve? Seguramente se te ocurrirá que puede ser víctima de un ataque. ¿Y si le digo que esa persona se ha desnudo intencionadamente? La explicación de este comportamiento irracional la encontramos en la fisiología humana.

Ed. Picist

Hipotermia

La temperatura corporal central es la temperatura interior del organismo, el corazón. El único lugar para medir adecuadamente esta temperatura es el esófago (temperatura esofágica) o el tímpano (temperatura epitimpanica) [1,2]. La temperatura corporal normal (llamada normotermia o eutermia) oscila entre 36,5 y 37,5 ºC. Fuera de este rango se activa la respuesta termorreguladora [3].

Cuando la temperatura corporal baja por debajo de los 35ºC se produce una hipotermia y el organismo no es capaz de producir el calor suficiente para desempeñar adecuadamente las funciones fisiológicas. Existen diferentes niveles de hipotermia en función del descenso de la temperatura central. La hipotermia es ligera cuando la temperatura corporal oscila entre los 33ºC y los 35ºC, con vibraciones, movimientos torpes y confusión mental. Este trastorno mental es conocido entre los montañeros como frío inocente. Entre 30ºC y 33ºC, la hipotermia es media y los síntomas anteriores se acompañan de desorientación, somnolencia y pérdida de memoria. Por debajo de 30ºC es una hipotermia grave que provoca pérdida de conciencia, extensión de pupilas, bajada de tensión y debilitamiento del latido cardiaco. Las funciones vitales se ralentizan tanto que el sujeto parece muerto. Sin embargo, es posible que recupere sus funciones a medida que aumenta la temperatura. Por ello, entre los médicos se suele decir que una hipotermia no está muerta hasta que el cuerpo se calienta [4].

A lo largo de la historia se han producido varias muertes por hipotermia. Por ejemplo, en la invasión napoleónica de Rusia murieron miles de soldados franceses en el invierno de 1812, y muchos de los viajeros del Titanic murieron en 1912 debido a su hundimiento en las aguas frías del Océano Atlántico.

Desnudo paradójico

¿Sabías que entre el 20% y el 50% de los muertos se desnudan “intencionadamente”? [5, 6]. Este fenómeno se conoce como desnudo paradójico. Esta situación fue descrita por primera vez en 1979 por Wedin, Vanggaard y Hirvon [7] y se ha visto alguna vez entre los alpinistas a gran altura [8].

El desnudo paradójico consiste en quitar la ropa en una hipotermia. Esta actividad no parece lógica, ya que la temperatura corporal disminuye aún más rápidamente, agravando la situación. ¿Cómo es posible que alguien que está muriendo frío decida deshacerse de la ropa para acelerar la hipotermia y provocar su muerte? Para entender este misterio, en primer lugar, debemos conocer cómo se protege nuestro cuerpo del frío.

¿Cómo detecta nuestro organismo los cambios de temperatura?

Los seres humanos vivimos en un mundo peligroso. Como mecanismo de defensa ante los riesgos, contamos con un complejo sistema sensorial que trata de evitar la exposición a estos agentes nocivos. La temperatura es uno de los factores que pueden poner en peligro nuestra supervivencia si es demasiado alta o baja. El cuerpo humano dispone de un excelente sistema de percepción que nos permite evitar el exceso de calor o frío y, además, es capaz de diferenciar un rango de temperaturas no peligrosas.

Las neuronas tienen gran importancia en la percepción de la temperatura. Existen algunos tipos de neuronas sensibles a estímulos térmicos que envían información desde los tejidos periféricos hacia la médula espinal y el cerebro. Allí se integra e interpreta la temperatura como información térmica y se ponen en marcha procesos fisiológicos para protegerla del frío y así mantener el equilibrio (homeostasis).

¿Qué tienen estas neuronas para detectar cambios de temperatura? Proteínas que actúan como canales iónicos, denominadas TRP, activas con la temperatura [9]. El primer canal de esta familia que se encontró fue el TRPV1 (del inglés Transient Receptor Potential, Vanilloid 1), a partir de la investigación realizada con capsaicina, un compuesto químico que se encuentra en pimientos picantes como el chino, responsable de la sensación de calor que sentimos en la boca al comer comida picante. Así se descubrieron las proteínas sensibles al calor. A partir de la clonación de TRPV1 se han descrito 6 canales TRP que responden a un amplio rango de temperaturas [10]. Entre ellos se encuentra el canal ANKTM1 que se activa a temperaturas inferiores a 17ºC. Cuando el organismo se acerca a temperaturas bajas, se activa este canal y se ponen en marcha los mecanismos de protección [11, 12].

¿Qué procesos fisiológicos se ponen en marcha para proteger a nuestro organismo del frío?

El organismo dispone de varios mecanismos para mantener su temperatura dentro de los límites. Los mecanismos que nos protegen del frío son principalmente la generación de calor y la limitación de la pérdida de calor. El sistema de regulación de la temperatura está formado por los termorreceptores cutáneos e hipotálamos y por un centro integrador situado en el hipotálamo. Los termorreceptores activan el centro motor primario de vibración en el hipotálamo. Desde las neuronas se envían señales a los músculos esqueléticos para provocar una contracción rítmica. La musculatura esquelética en reposo produce el 20% del calor corporal. Cuando hace frío aumenta el tono muscular en las partes distales del cuerpo, lo que eleva la producción basal de calor entre un 50 y un 100%. Al extender este aumento del tono a los músculos proximales se produce una vibración. La vibración aumenta entre 2 y 5 veces la producción de calor, con lo que la temperatura corporal central sube 0,5 ºC. La intensidad de la vibración depende de la interacción entre la corteza cerebral, el hipotálamo anterior y el cerebelo [13]. Esta situación puede prolongarse en el tiempo, lo que supone un gran consumo de energía [14, 15].

El mecanismo para no perder calor es la vasoconstricción periférica. La sangre se mueve desde las extremidades hacia los órganos vitales internos. Así, las zonas corporales exteriores actúan como aislantes para proteger las zonas corporales interiores [3]. Por otro lado, se ponen en marcha cambios metabólicos y endocrinos como el aumento de la actividad suprarrenal (liberación de adrenalina y noradrenalina), la liberación de hormonas tiroideas, el aumento del metabolismo basal y la producción de calor. Por último, no podemos olvidar la termorregulación conductual que nos lleva a elegir el ambiente, los alimentos y la ropa adecuados para protegernos del frío [16].

¿Qué ocurre cuando la hipotermia se mantiene en el tiempo?

La hipotermia produce daños funcionales en las células debido al cambio en el equilibrio hidroelectrolítico y en el consumo de oxígeno que provoca la muerte celular. A nivel cardiovascular disminuye la presión arterial y el gasto cardiaco, pudiendo provocar arritmias. Dificultad respiratoria. Aumenta la diuresis en los riñones, con lo que aumenta el riesgo de deshidratación. En el sistema nervioso central se producen alteraciones en la memoria, el razonamiento y la conciencia [15].

Desde el punto de vista fisiológico, podemos encontrar dos explicaciones para explicar el comportamiento irracional que lleva a desnudar a las víctimas de la hipotermia grave. Una explicación puede ser que la zona cerebral, el hipotálamo, que regula la temperatura corporal, se descontrola cuando la temperatura baja por debajo de un punto. El hipotálamo funciona como un termostato. Cuando el termostato no funciona correctamente, puede indicar que hace calor (y la persona se siente así), pero realmente se está congelando. Según algunos estudios, el centro hipotalámico de regulación de temperatura puede desequilibrarse por una lesión producida por una hemorragia subaracnoidea [17].

Otra explicación la encontramos en los vasos sanguíneos. Como se ha comentado anteriormente, a medida que el cuerpo se enfría, la sangre se mueve de las extremidades a los órganos vitales internos. Seguramente todos nos hemos dado cuenta de que las partes del cuerpo que primero se enfrían son los pies y las manos. El objetivo de este mecanismo es proteger los órganos vitales. El problema surge cuando la hipotermia y la vasoconstricción periférica persisten durante mucho tiempo. ¿Qué ocurre cuando el flujo sanguíneo se reduce en zonas exteriores? Debido a la vasoconstricción, la cantidad de sangre que llega a estos músculos es mucho menor y se quedan sin energía suficiente. Finalmente, estos músculos se relajan y aparecen el efecto contrario: la vasodilatación. En consecuencia, la sangre caliente del interior del cuerpo pasa inmediatamente a las zonas exteriores, generando una fuerte sensación de calor, a pesar de estar hipotermia. Por eso, a veces, las víctimas de la hipotermia quitan la ropa, aunque la temperatura corporal sea cada vez menor. Esto agrava la situación y acaba con la muerte.

 

BIBLIOGRAFÍA:

[1] Davis PR, Bayer M. 2006. “Accidental hypothermia”. J R Army Med Corps, 152, 223-233.

[2] Walpoth BH, Galdikas J, Leupi F, Muehlemann W, Schlaepfer P, Althaus U. 1994 “Assessment of hypothermia with a new “tympanic” termometer”. J Clin Monit, 10, 91-96.

[3] Sessler DI. 2009. “Thermoregulatory defense mechanisms”|Care Med 37 203-210.

[4] Avellanasa ML, Ricartb A, Botellac J, Mengelled F, Soterase I, Veresf T and Vidalg M. 2012. “Management of severe accidental hypothermia”. Med. Intensiva, 36(3), ajuste 200-212: 10.1016/j.medin.2011.12.005.

[5] Albiin N, Eriksson A. 1984. “Fatal accidental hypothermia and alcohol”. Alcohol and Alcoholism, 19(1): 13-22. https://doi.org/10.1093/oxfordjournals.alcalc.a044396

[6] Rothschild, M.A., Schneider, V. 1995. “Terminal burrowing behaviour” —a phenomenon of lethal hypothermia.Int J Leg Med 107, 250–256. https://doi.org/10.1007/BF01245483.

[7] Wedin B, Vanggaard L, J. de Hirvon 1979. "Paradoxical undressing in fatal hypothermia". J Forensic Sci. 24(3), 543-53.

[8] Rolf CM, Gallagher KE. 2018. “Hypothermic Death in the Arctic State”. Acad Forensic Pathol. Ajuste 8(1), 64-82: 10.23907/2018.005.

[9] Castillo K, Diaz-Franulic I, Canan J, Gonzalez-Nilo F, Latorre R. 2018. “Thermally activated TRP channels: molecular sensors for temperature detection”. Phys Biol. 15(2):021001 Ajuste: 10.1088/1478-3975/aa9a6f

[10] Salgado-Aguayo A y Vaca L. 2009. “Las bases moleculares de la percepción de temperatura en el humano”. REB, 28(2), 36-41.

[11] Jordt SE, McKemy DD, Julius D. 2003. “Lessons from peppers and peppermint: the molecular logic of thermosensation”. • Mod.13(4), 487-92: 10.1016/s0959-4388(03)00101-6.

[12] Story GM, Peier AM, Reeve AJ, Eid SR, Mosbacher J, Hricik TR, Earley TJ, Hergarden AC, Andersson DA, Hwang SW, McIntyre La Pad, Japot, A, D, A, Aug. 2003. “ANKTM1, a trp-like channel expressed in nociceptive neurons, is activated by cold temperatures”. Cell.112(6), precisión 819-29: 10.1016/s0092-8674(03)00158-2.

[13] Lloret J, Santalo M, Ris J, Domingo P, Net A. 1987. “Regulación de la temperatura corporal e hipotermia accidental”. Med Clín 88(20); 817-825.

[14] Solanas M, Escrich E, Nicolas B.2004 Regulación de la temperatura corporal” En: Montaña y Frío. Desnivel, Madrid (2004). p 23–33.

[15] Soteras I, Subirats E, H. Reistas. 2011. “Hipotermia accidental”. Medicina Clínica, 137 (4), 171-177. https://doi.org/10.1016/j.medcli.2010.04.005.

[16] Turk EE. 2010 “Hypothermia”. Forensic Sci Med Pathol 6:106–115.

[17] Descloux E, Ducrot K, Scarpelli MP, Lobrinus A, Palmiere C. 2017 “Paradoxical undressing associated with subarachnoid hemorrhe in a non-hypothermia case?” Int J Legal Med. Ajuste 131(5), 1341-1345: 10.1007/s00414-017-1597-3.