Caserío informatizado

1988/12/01 Elhuyar Zientzia Iturria: Elhuyar aldizkaria

Dentro de las actividades del departamento de agricultura, el ingeniero agrónomo Luis Mari Etxeberria habló de la importancia que puede tener el ordenador en la gestión de los baserritarras.

El pensamiento tradicional de la gente, ve al baserritarra como una persona dedicada a la ganadería y al corte de hierba, pero con el paso del tiempo la actividad habitual ha creado nuevos servicios (IVA) y la entrada en la vida de los baserritarras ha hecho obligatoria la gestión.

Asimismo, las nuevas situaciones en la agricultura exigen cada vez mayor esfuerzo. Por ejemplo, la mejora genética del ganado requiere inversiones enormes, y a su vez la alimentación y la gobernanza abarcan gran parte del presupuesto del caserío, todo ello controlado por ordenador.

El ordenador será la pistola del futuro cowboy.

La ayuda de los ordenadores puede resultar imprescindible en la producción. Por ejemplo, hoy en día, para sacar un litro de leche, los baserritarras utilizan 450 gramos concentrados, que suponen el 50% del total. Esta aportación externa supone introducirse en el mercado libre de compra y es conveniente conocer el precio del soja en Chicago por su relación con la alimentación y el gobierno del caserío.

Toda esta información es imprescindible para los caseríos con futuro. La informática permite, por ejemplo, conocer el precio de las materias primas necesarias para realizar el pienso en el mercado internacional. Con ellos facilita la determinación de la composición que se desea crear y del precio final.

En la actualidad, estas tareas de gestión se canalizan a través de diversos servicios apoyados por el Gobierno de Gasteiz. Estos centros de gestión recogen una serie de datos enviados por los baserritarras (gasto en pienso, cantidad de leche extraída, precio de venta, etc.) que determinan la rentabilidad del caserío.

El tema tratado en la conferencia se centró únicamente en los principios de gestión. El espacio que se encuentra frente a ambos es amplio y lleno de obstáculos.

Por un lado, entre los baserritarras no hay sensibilidad hacia los ordenadores. Para corregirlo, como primer paso los microordenadores se están introduciendo como juguetes (ajedrez, marcianos, etc.) para acostumbrar a la gente. En el segundo paso se mostrarían las posibilidades del ordenador aplicadas a su modo de vida.