Inserción

1985/12/01 Agirre, Jabier - Medikua eta OEEko kidea | Lasarte, Jabier Iturria: Elhuyar aldizkaria

La vacunación es el medio utilizado por la medicina para prevenir enfermedades de la infección. Nombre Pasteur propuso, en homenaje a Jenner, por los trabajos realizados por este médico inglés sobre la vacunación contra la viruela. La vacunación consiste en la introducción en el cuerpo de hombres o animales de sustancias llamadas antígenos (normalmente virus, bacterias o sus toxinas). Las vías que se utilizan son la vía oral, la cutánea, la esquarítica, o la vía de inyección, generalmente. El charreo produce una serie de reacciones en el cuerpo que tienen como consecuencia la resistencia o resistencia a una determinada enfermedad. Puede ser total o parcial y definitivo o provisional. Esta situación de resistencia se denomina inmunidad, que significa exento o libre. Hoy en día, sin embargo, el concepto de chero se ha extendido y como antígeno se utilizan otros temas.

Nacedero de los Txerdos

La integración de Baztango en 1905 en algunos magazines parisinos.

El origen y denominación de la vacunación están directamente relacionados con la enfermedad conocida como viruela. Esta enfermedad, que afortunadamente podríamos considerar desaparecida en la actualidad, era una enfermedad muy grave, que ha aparecido en todas las regiones y épocas. Chinos En el siglo 11 y en Grecia. Ya fue descrito en el año 400.

La enfermedad aparecía como una epidemia. Su mortalidad era enorme y las que se curaban (es decir, las que sobrevivían) quedaban con la cara llena de grandes cicatrices y en muchos casos ciegas.

La mejora de B i z i - b a l d i n t z e n, la higiene adecuada y, sobre todo, la vacunación han hecho desaparecer esta enfermedad. El 26 de octubre de 1979 se dio por curada Ali Maow Maolin, joven somalí, último marginado del mundo. La desaparición de Baztanga fue proclamada el 8 de mayo de 1980 en la Asamblea de Sanidad celebrada en Ginebra en todo el mundo.

Los últimos casos en Europa se han producido por accidentes en los laboratorios, provocando contagios en pequeños grupos de personas de la zona (familiares, compañeros de trabajo), como ocurrió en Liverpool en 1946, en Londres en 1973 y en Birminghan en 1978.

Por otra parte, la última epidemia, aunque relativamente pequeña, tuvo lugar en Yugoslavia, donde en 1971 se enfermaron 175 personas (de las cuales murieron 35). La enfermedad fue causada por un sacerdote musulmán que regresaba de una peregrinación a las sagradas ciudades de Meca y Medina y se contagió al pasar por Irán. Algo antes de llegar a su residencia en Yugoslavia enfermó.

La enfermedad no fue diagnosticada ni inicialmente ni en las contaminadas, por lo que el aislamiento no debía ser lo mismo. Una vez diagnosticada la enfermedad se tomaron las medidas oportunas y se incorporaron en 3 semanas 18 millones de una población de 22 millones de habitantes. El sacerdote estaba vacunado y tras sufrir una enfermedad leve se curó. La posible integración dificultó el diagnóstico.

Ante esta enfermedad grave, los humanos de antaño utilizaron diversas medidas para prevenirla. Los chinos soplaban en las fosas nasales el polvo de las escamas de los enfermos.

Lady Mary Wortley Montdugu, esposa del embajador de Inglaterra en Turquía, introdujo en su ciudad natal el método que vio en el Este, en el año 1717, para evitar la enfermedad: en el brazo se hacía una incisión axal por la que pasaban un hilo mojado en la servidumbre de una espadaña.

Esta experiencia tuvo éxito en 6 personas condenadas a muerte y el procedimiento se extendió por Inglaterra y todo el mundo. Había médicos dispuestos a ello y uno de ellos, el médico cuaquero Thomas Dimsdale, que llamó la emperatriz Catalina de Rusia para que realizara la inoculación de la locura baztanesa a él y a su familia.

Jenner.

Esta operación se llevó a cabo con éxito, y posteriormente se repitió a otras 200 personas de Moscú y San Petersburgo. A pesar del éxito individual de esta actividad, no fue capaz de evitar la mortalidad de la enfermedad ni su extensión.

Años después fue Edward Jenner (1749-1823) quien propuso un nuevo sistema que ha llegado hasta nuestros días con todas las novedades y mejoras que se han ido produciendo. Su éxito ha sido tan grande que podemos considerar a este médico como uno de los grandes benefactores de la Humanidad.

En una ocasión escuchó a un lechero diciendo: yo nunca sufriré un mal morro (smallpox), porque ya he sufrido las vacas (cowpox) ". Esta última enfermedad no es más que una infección cutánea de las ubres de las vacas, que se transmite de vez en cuando a manos del ordeñador de la leche. Produce una enfermedad cutánea en las personas con pustulas y un poco de febril. Esta enfermedad se conoce como vacuna, y así ha persistido su nombre.

Tras veinte años de estudio y reflexión sobre este tema, Jenner decidió llevarlo a la práctica. Y así, el 14 de mayo de 1796, James Phipps, un niño de 8 años, Sara Nelmes, se inoculó con una fortuna tomada de la mano de Sara Nelmes, la lechera que sufría el viruela de las vacas. Ocho semanas después inoculó al niño el pus de la viruela y la enfermedad no apareció.

El procedimiento se amplió de forma inmediata, con brotes cada vez más purificados y la vacunación en algunos pueblos se hizo obligatoria o obligatoria. Con la erradicación de la enfermedad también se ha interrumpido la vacunación, y en este momento los virus se mantienen en algunos cultivos (cada vez menos) en medios culturales adecuados.

Hay quien dice que todos estos virus deberían ser destruidos por completo, mientras que otros son partidarios de guardar una pequeña reserva si tenemos en cuenta la posibilidad de que haya algún caso aislado en los desiertos de África o en las profundas selvas del Sur de América, aunque sea muy pequeño.

Bacterias y virus

Pasteur y su época inician una nueva era de la Medicina: la era de las bacterias y los virus.

Louis Pasteur (1822-1895), químico francés nacido en Dolle, un pequeño pueblo de Jura, aunque nunca estudió Medicina, llegó a ser una de las figuras más destacadas de la Historia de la Medicina. Viviendo en la región de Lille, era una región dedicada a la vinificación, que durante mucho tiempo investigó las causas de la fermentación y la putrefacción de la materia. Y demostró que estos procesos se debían a pequeños microorganismos. ¿De dónde venían estos microorganismos? No aparecían por generación propia y podían encontrarse en la atmósfera.

La acción de los microorganismos se anulaba mediante calor, ya que se destruían los gérmenes: este procedimiento se ha denominado pasteurización desde entonces. Partiendo de este descubrimiento, Lister aplicó los principios de asepsia y antisepsia en la cirugía, obteniendo conclusiones sorprendentes y muy brillantes.

Pasteur.

Pasteur, tras solventar los problemas que causaba una enfermedad de los cetanos de Lyon, intentó tratar el carbunco o el topo por el camino marcado por Jenner. Esta enfermedad ocasionaba grandes desastres y pérdidas en las cabañas bovina y ovina. Pasteur inoculaba con éxito una cepa atenuada del virus obtenida de un viejo cultivo. Posteriormente, también trató el cólera de las gallinas, que las introducía como forma preventiva. De este modo obtuvo muy buenas conclusiones.

Sin embargo, su descubrimiento más célebre fue obtenido el 6 de julio de 1885, con una vacuna preparada en su laboratorio, mordido por un perro rabioso cuando trató y curó al niño Joseph Meister. Meses después, salvó a un amigo y curó a un pastor horcado mientras luchaba con un perro rabioso.

Pasteur llegó a la conclusión de que el virus de la rabia tiene su sede en los centros nerviosos. Con la médula ósea consiguió un virus atenuado que utilizó en sus vacunaciones. Las vacunas que se utilizan actualmente se preparan con virus cultivados en diferentes medios:

    Tejido nervioso (ovino, caprino, conejo). Pueden producir reacciones encefalomielíticas. Tejido nervioso embrionario. Producen inmunidad buena y menor reacción. Vacunas que se obtienen cultivando el virus en el embrión de pato. La inmunidad no es tan buena, pero se soportan mucho más.
  • En los últimos tiempos se utilizan células humanas como medio de cultivo, y las vacunas preparadas por esta vía son las más resistentes, y su poder inmunológico es muy elevado.

Los efectos curativos no son del todo satisfactorios, por lo que la vacunación se realiza conjuntamente con la gammaglobulina humana antirrábica. Esta gammaglobulina contiene muchos anticuerpos contra el virus de la rabia.

Tras los descubrimientos de Pasteur, investigadores (algunos de los que habían sido alumnos de Pasteur, otros no) trabajaron en laboratorios, especialmente en Alemania y Francia, que dieron un gran impulso a la Medicina, descubriendo bacterias y virus que producían muchas enfermedades conocidas desde hace años.

El más conocido es Robert Koch, que quizá pueda discutir con Pasteur el título de ser padre de la Bacteriología. Este investigador fue el bacilo de la tuberculosis (conocido posteriormente como bacilo de Koche) y descubrió el del cólera, sin olvidar otros muchos y valiosos trabajos científicos y médicos realizados.

Metchnikoff, Roux y Vidal, antiguos alumnos de Pasteur, dotaron de nuevo conocimiento a la ciencia incipiente.

Von Bering, descubridor de sueroterapia y anatoxina tetánica. Kitasato y Yersin descubrieron al mismo tiempo el bacilo del pesto, el de la difteria de Loefler, el de la legenarra Hansen, el de la influenza Pfeiffer, etc. Estos y después el XIX. finales del siglo XX Otros muchos que han seguido a lo largo del siglo XX han complementado nuestros conocimientos actuales sobre bacterias y virus.

Instrumental moderno para la inserción de masas.

Más de uno de estos sabios perdió la vida en sus investigaciones: Noguchy murió con la fiebre amarilla mientras investigaba esta enfermedad, y Daniel Carrion, en 1881, encontró la muerte tras autoinocular la verruga peruana en los trabajos de identificación y estudio de esta enfermedad que se da en las naciones tropicales de Sudamérica, llamada Fiebre de Droya. En sus laboratorios, estos eruditos consiguieron aislar y cultivar estos gérmenes, llegando a modificarlos al mismo tiempo (amortiguándolos o matándolos para poder sacar sus toxinas). Así se obtuvieron nuevas vacunas (Figura 1).

¿Qué es la vacuna?

La vacunación no es más que una reacción inmunológica similar a la que lleva a cabo el cuerpo humano o animal cuando introduce y agrede un virus, una bacteria, una toxina u otro cuerpo extraño.

Esta reacción inmunológica, aunque no completa, corresponde en gran medida a los linfocitos, elementos celulares que se encuentran en la sangre.

Los llamados linfocitos T se activan al mismo tiempo que el ataque y de ellos deriva la inmunidad celular. Su valoración, no tan sencilla, se consigue mediante pruebas biológicas específicas.

Los llamados linfocitos B llegan al lugar del ataque y producen unas proteínas llamadas gammaglobulinas que neutralizan virus y bacterias. En una fase posterior las enzimas celulares liserizan y destruyen estos linfocitos. En algunos casos, algunos de estos linfocitos quedan memorizados durante años, y si se produce una nueva agresión del mismo agresor, responden de inmediato a través de la nueva y abundante producción de los mismos anticuerpos específicos. Para ello es necesario que el cuerpo tenga completo el sistema inmunológico.

Formación y administración de vacunas

Numerosos laboratorios repartidos por todo el mundo trabajan en la preparación de nuevas vacunas y en la mejora de las existentes, con el objetivo de reducir la morbilidad y mortalidad de las llamadas enfermedades infecciosas. El objetivo de la aplicación de las vacunas es lograr una inmunidad lo más completa y persistente posible y minimizar los efectos adversos que se puedan producir. En algunos casos la enfermedad leve que se produce no debe ser contagiosa, es decir, no debería extenderse a las personas que la rodean.

En la vacunación se utilizan virus, bacterias, toxinas de éstas y antígenos de frecuencia mucho menor. Todas estas sustancias deben ser debidamente modificadas para lograr mejores efectos. Los virus y bacterias se utilizan vivos (pero atenuados), inactivados o muertos. Las toxinas cambian eliminando su virulencia e intensidad.

* Vacunas vivas atenuadas

El mayor problema que tienen estas vacunas es que pueden llegar a ser inocuas. Lo ideal sería crear una pavimentación ligera o casi no visible.

Los virus o bacterias amortiguan el peso de la piscina cultivándolos en diferentes medios. En definitiva se obtienen cepas mutadas estables que han perdido su virulencia y enviabilidad.

En los cultivos del bacilo tuberculoso se añade la vesícula biliar, que actúa como sustancia inhibidora, obteniendo la vacuna antituberculosa de BCG tras varios sembrados. Este BCG es la única vacuna bacteriana viva que se utiliza en el ser humano y su inmunidad es celular.

La consecuencia de la polimetis es una parálisis persistente.

El riesgo de estas vacunas y que se ha podido demostrar es la contaminación por virus en medios culturales. Por ejemplo, la vacunación contra la fiebre amarilla provocó en 1942 25.585 casos de hepatitis en un Campamento militar estadounidense. La hepatitis no era producto del virus de la fiebre amarilla, sino del virus de la hepatitis que se encontraba en un número reducido de sueros que se añadieron para conseguir la atenuación de la vacuna.

En la preparación de vacunas vivas atenuadas se utilizan cultivos de células animales y ocasionalmente los virus presentes en estos cultivos contaminan las vacunas. En 1967 se produjo un grave accidente en el laboratorio de la localidad alemana de Marburg. En este laboratorio se cultivaban tejidos de mono y apareció una infección grave que afectó a todo el personal del laboratorio, provocando fiebre, exantemas y hemorragias: la mortalidad aumentó hasta un 30%. Consiguieron aislar el virus que fue el causante de la enfermedad, conocido desde entonces como virus de Marburgo.

Se ha encontrado el virus SV-5 en las células del riñón de mono utilizadas para la obtención de vacunas. Este virus apenas tiene acción patógena para la célula. Desde este punto de vista son más importantes los virus oncogenos: uno de ellos, denominado SV-40, aparece con frecuencia también en estas células de mono, y también se han encontrado regularmente en la vacuna antipolar.

Cuando el medio de cultivo es el huevo o el embrión del pollo, la vacuna puede ser contagiada por el virus del ave leucosis o por el virus del sarcoma de pollo de Roux. Estas contaminaciones, sin embargo, se han dado en muy pocas ocasiones y en la actualidad no aparecen, ya que las nuevas técnicas nos permiten detectar e identificar este tipo de virus.

¿Cuál es el objetivo de la vacunación con gérmenes atenuados? Aparición de una pequeña infección en la persona vacunada. De esta forma los virus se reproducen en su interior y en pocos días el número de antígenos aumenta. Esto permite una mejor respuesta inmunitaria y la mejor elaboración de anticuerpos para que la inmunidad sea de larga duración, similar a la que produciría la infección natural

aunque algo menor

Son de este tipo las vacunas de sarampión, rubéola, parotiditis y polio. El primero, la vacuna contra el sarampión, produce ocasionalmente a los 8 días una enfermedad leve, similar a la de un sarampión y que no se contamina.

* Vacunas inactivas

Los gérmenes vivos se inactivan por medios físicos o químicos. Entre los medios físicos el calor es el más utilizado y en menor medida los rayos ultravioleta. Las sustancias químicas más utilizadas son el formol, el fenol y la acetona para conseguir una mayor estabilidad añadiendo algún caso de mercurio.

Se preparan con germen total o parcial (normalmente cápsula). ¿Por qué sólo la cápsula? Se considera que es en cápsula el antígeno necesario.

Para aumentar el poder inmunizador de las vacunas se añaden sustancias como las sales minerales, el hidróxido de aluminio, el fosfato y sulfato de aluminio, el fosfato de calcio, etc. Estas sustancias añaden estímulo antigénico. También pueden utilizarse sustancias aceitosas con el fin de aumentar el poder inmunizador (estas sustancias se utilizan únicamente en veterinarios, ya que no se toleran muy bien y por otra parte se consideran potencialmente cancerígenas). Se utilizan componentes bacterianos, o incluso bacterias muy muertas, ya que se cree que aumentan la producción de anticuerpos.

Entre este tipo de vacunas se encuentran la tos ferina, el cólera y la fiebre intestinal en los bacterianos, y en el caso de los víricos, la gripe, la fiebre amarilla, y la vacuna inyectable anti-polio, tipo Salk, que en la actualidad apenas se utiliza.

La inactivación de la vacuna, la vacunación con estos meses es menos efectiva, de menor duración, y requiere dosis conmemorativas que refuercen periódicamente la inmunidad. La inmunidad no es celular, sino humoral, con la formación de anticuerpos específicos.

Las vacunas contra la difteria y el tétano se preparan con toxinas de bacilos, una vez transformadas e inactivadas por el formol. Estas vacunas se denominan ANATOXINAS.

  • 1771- La variolización se extiende por Inglaterra.
  • 1798- Jenner publica sus trabajos sobre la vacuna. 1885-Vacuna antirrábica de pasteles.
  • 1892- Vacuna contra el cólera (HAFFKIN).
  • 1898- Vacuna contra la fiebre intestinal, antitifoidea (WRIGHT).
  • 1913- Inmumzación contra la difteria, toxina-antitoxina (BEHRING).
  • 1921- Vacuna BCG (CALMETTE y GUERIN).
  • 1923- Tetargo toxoide ( RAMON y GLENNY ). Antimaluz ( MADSEN )
  • 1937- Primera vacuna antigripal. Vacuna contra la fiebre amarilla. 17.D ( THEILER ).
  • 1949- Vacuna contra la parouditis. ENDERS y las cenas cultivan el virus de la poliomielitis.
  • 1954- Vacuna amortiguada antipolar ( SALK ).
  • 1957- Vacuna atenuada contra el polo vocal ( SABIN ).
  • 1960- Vacuna contra el sarampión ( ENDERS ).
  • 1962- Vacuna contra la Rubéola ( WELLER ).
  • 1968- Vacuna antimeningocócica tipo C.
  • 1971- Vacuna antimeningocócica tipo A.
  • 1979- Vacuna contra la hepatitis B.
  • 1979- Se considera desaparecida y se recomienda (se elimina). la vacuna trasera no es