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Hojas CO2a y evolución

2001/03/15 Elhuyar Zientzia

No tuvieron hojas en los primeros 40 millones de años desde la creación de las plantas. No fue necesario. En aquella época había mucha cantidad de CO2 en la atmósfera y las plantas no necesitaban muchos estomas para absorber dicho CO2 (los estomas son los poros de intercambio gaseoso de las plantas y son los más frecuentes en las hojas). Sólo tenían tallos y "bultos" verdes.

Sin embargo, cuando hace unos 380 millones de años se redujo la cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera, la importancia y necesidad de las hojas se hizo más evidente. Al aumentar el número de hojas y estomas, las plantas podían recibir más CO2 del aire. Es decir, a pesar de estar menos, se hicieron más eficientes en la absorción. Pero además, podían evaporar más agua de los estomas, lo que supone un mejor sistema de refrigeración de las plantas, es decir, podían vivir en zonas más calientes. La pérdida de agua de las hojas también supuso el desarrollo de un mejor sistema de bombeo de agua desde la tierra. Este último les permitió aumentar su tamaño y complejidad. El aumento de la producción vegetal también pudo provocar la proliferación de animales.

Por lo tanto, la disminución del CO2 atmosférico provocó importantes cambios en la forma, tamaño y abundancia de las plantas. Sin embargo, es necesario un mayor número de buenos registros de fósiles para confirmar todo lo mencionado.

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