Los linotipias murieron hace tiempo

1988/10/01 Oilarra, A. Iturria: Elhuyar aldizkaria

Se sabe que el mundo de la imprenta ha sufrido una gran revolución en los últimos 20-30 años. El linotipi de antaño ha quedado zocorado. El primer cambio fue la fotocomposición y el último es el ordenador que te da la hoja montada. Dentro del Departamento de Informática de la UEU se explicó cómo se fabrican los periódicos actuales.

Orlando Elorrieta y Xabier Erauskin señalaron en clase que la primera fase de este proceso es la recogida de información a través del teletipo y el telefax. Si se obtiene información, los redactores escriben la noticia en la pantalla que tiene cada uno. Cada redactor tiene su código para que la información escrita en esta pantalla esté protegida. Lo que pasa es que para recordar este código, los periodistas utilizan algunas cosas especiales.

Siguiendo el proceso, se explicó lo siguiente: En cada delegación del periódico tienen un ordenador conectado al centro. En la redacción (al escribir) utilizan un procesador de textos aprovechando sus ventajas.

Se escribe como en una máquina de escribir y luego, mediante los caracteres de control, se seleccionan el tipo de letra y el cuerpo (es decir, el tamaño), aunque al escribir todo se hace igual, cuando todos los artículos están metidos en los ordenadores, todos se envían a una máquina central como deben aparecer y colocando el resto de órdenes. Por lo tanto, esta máquina escribe los textos tal y como aparecerán en el periódico, los mismos textos escritos con la misma letra.

El mayor cambio que ellos mismos han notado últimamente en este proceso es el relativo al montaje. Antes, y en algunos casos también ahora, los artículos se escribían en papel fotográfico (con la anchura aproximada de una columna) y los montadores los cortaban y los pegaban en una página del periódico.

Pero hoy en día sale toda la página. Para la redacción de un artículo, los responsables del periódico deciden cómo se sacará cada texto.

El uso del ordenador tiene sus ventajas. Se controla la longitud de los artículos. Mientras los maquetadores de antes tenían que ver rojos, hoy en día lo hacen los ordenadores. Por ejemplo, si el artículo es demasiado corto, deja entre líneas más espacio para que todo quede igualado.

O si es demasiado largo, dice que no entra y entonces habrá que cortarlo. Para finalizar el proceso se saca una foto de esta página y se lleva el negativo (placa de aluminio) a la rotativa para sacar el periódico. Este es el proceso que lleva el periódico.

Por lo tanto, está claro que el proceso de despido del periódico se ha agilizado mucho, ya que la mayoría de las cosas se hacen por medio de ordenadores. Este alivio se ha producido sobre todo en el campo de la maquetación.