Últimos betizu en Bizkaia

1988/02/01 Otaolaurretxi, Jon | Oilarra, A. Iturria: Elhuyar aldizkaria

En los montes de Bizkaia, entre Gorbeia y Urkiola, se encuentra el caserío Arkaola. Subimos por la carretera de Dima a Otsandio hasta los manantiales del río Indusi y a la izquierda llegamos a un caserío situado en lo alto de la colina. Allí el psiquiatra Andoni Rekagorri tiene sus betizu bajo la mirada de su granjero Pedro Elexpe. Os presentamos la entrevista que hemos mantenido con Andoni.
Ramas en forma de liras.
I.X.I.
Andoni. ¿Qué son los betizu?

A.R.- Betizu es una raza bovina. Como su nombre indica son vacas terribles, de bosque, de montaña. Antes la gente cogía estas vacas del bosque para las carnes y además hacían juegos en los pueblos. Creo que el toreo actual ha salido de esos juegos.

¿Qué características tienen los betizu en comparación con otras razas bovinas?

A.R.- Estas vacas permanecen todo el año en el bosque; invierno y verano. Por eso están adaptados al bosque y además de la hierba también comen zarzas, aprovechan todo en el bosque. Las cabra y los párpados comen cualquier cosa en el monte, pero los párpados para el monte son mejores, porque las cabras también hacen cosas malas, como las puntas de las plantas de pino, y los ojos no. Por lo tanto, los betizu son mejores para mantenerse en el bosque. Sin embargo, su adaptación al bosque hace que sean mejores que las vacas crudas.

Los betizu son más pequeños y no dan la misma carne que los demás. Las betizus son de menor tamaño y color rojo, por ser una antigua raza pirenaica. La raza pirenaica es especial y ha sido mezclada con otras razas externas para mejorarla. Es una raza de color rojo y con cima alta. Sus ramas son esbeltas y las puntas caramelosas. Es de punta y corteza roja. Tienen cabellos bajo la combustión, como los de antaño. Son desgarros.

¿Y del comportamiento?

Gobernando al equipo Andoni.
I.X.I.

A.R.- El ternero de Arratia, pequeño pero duro, responde a esta pregunta con la expresión vasca. Al estar en el bosque todo el año, también hace al niño en el monte. Entonces el betizu tiene más leche. Después, en otoño, las terneras se cogen con perro (toro de toro) y en casa se engordan o se quitan al matadero.

¿Tú también te quitas las terneras en otoño?

A.R.- Yo no. Yo mantengo los terneros en el monte todo el año. En invierno cojo los terneros y los pongo aparte de los betizu para que todos los años hagan txahales. Si no, cada dos años hacen el niño.

¿Los betizu que tienes en el monte son de raza pura o mezcla?

A.R.- Muchas betizu de montaña están mezcladas con otras razas. Yo he tratado de coger los más limpios, inconfundidos, pero muchos de ellos no están. Yo tengo cuatro razas perfectamente limpias y otras ocho algo mezcladas. Uno de ellos, por ejemplo, tiene ramas en forma de lira, pero con las puntas inclinadas hacia atrás, y no hacia el lado claro. Otro con las puntas laterales, pero demasiado anchas.

Otro tiene el extremo menos rojo, etc. De todas formas morfológicamente tengo cuatro muy limpios, es decir, Fenotipados limpios. Pero todavía no sabemos qué son de genotipado. Lo vemos cuando salen los terneros. Si uno sale negro, por ejemplo, el genotipo del betizu no pertenece a la raza pirenaica.

¿Los que están libres en el monte son racialmente limpios?

Grupo de betizu.
I.X.I.

A.R.- No, no. La gente siempre ha mirado la economía. En Soria, por ejemplo, las vacas más grandes y duras, las que tienen mejor rendimiento si la gente escucha que hay, de ahí traen el ganado eliminando el de aquí. De ahí que existan vacas pirenaicas húmedas mejoradas para carne en el monte. En los montes de aquí, por ejemplo, los betizu se encuentran por un lado y las vacas pirenaicas mezcladas y educadas por otro.

Al estar libres en el monte, pensamos que habrá mucha facilidad para mezclar la raza por sí misma.

A.R.- Ahora esto está bastante controlado. Yo tengo mis betizu en el territorio cercado y los demás tienen su ganado en el monte. El equipo mantiene con su toro una quincena de vacas criadas. Dado que los toros de estos equipos son de raza pirenaica, no importa mucho que el toro de un grupo se desplace. Además, la gente acude una vez a la semana o al bosque para hacerse cargo de su equipo. Sin embargo, estos grupos están formados por vacas crudas y su manejo es muy sencillo.

Lógicamente, el control de los betizu será más difícil.

A.R.- Sí. Es más difícil. Por eso los tengo dentro de la barrera. Si los excluyes, nunca los verás. Ni todo el día en el bosque. Si estás a doscientos metros y te oyen u olían, se acabó. Se ocultan. Tienen un aroma fino.

¿Y por qué tienen tan buena escucha y olfato?

Alrededores de Arkaola.
I.X.I.

A.R.- Bueno. Eso es su defensa. Su solución en caso de emergencia es huir. Si viene enemigo, se alejan. Sin embargo, para saber que el enemigo llega, tienen que oír el ruido. Sin embargo, el ruido puede ser causado por muchas cosas, por lo que pueden identificar al enemigo a través del olor. De ahí su importancia olfativa.

Hoy en día, sin embargo, no hay osos ni lobos en el monte. Ahora, ¿cuál es su enemigo?

A.R.- Ahora hay otros enemigos. Por ejemplo, el hombre. Para ellos el hombre es enemigo. En su instinto tienden a huir ante un hombre, pero si no pueden escapar en un lugar cerrado, los fogones se enfrentan al hombre. Si están en un lugar amplio, huyen y se defienden en un lugar cerrado. ¿Con qué? Pues con las ramas.

¿Y hay muchas Betizu en Euskal Herria?

A.R.- No, no. Unos en la zona de Goizueta, Navarra, y otros en Lapurdi. Las de las mañanas no sabemos hasta qué punto están mezcladas. Antes eran muchos: Gipuzkoa, Bizkaia, etc. Aquí mismo en la zona de Dima, si hace cuatro años era un centenar. No todos limpios, claro. Yo he tratado de recoger los más limpios. Los más limpios morfológicamente y además los más resistentes al comportamiento.

Si tú no has cogido a algunos, ¿se perderían los betizu aquí?

El hombre se escapa.
I.X.I.

A.R.- Sí. Si yo no hubiera cogido a algunos para guardarlos aquí, se acabó. Por eso las compré. Igual que los cuadros de los pintores tienen que estar colgados en su sitio, los betizu deben estar en el monte. Yo tengo mis propias montañas.

¿Y cómo los adquirió?

A.R.- Un granjero de aquí tenía cuarenta betizu, otro de Ereño lo tenía, otro amigo de caserío (José Antonio), etc. Cuando yo vine a vivir a Dima, me enteré de que había betizus en las montañas de aquí y íbamos a verla. Pero la Diputación comenzó la campaña sanitaria. Esto se hará anualmente y para ello, como mínimo una vez al año, se procederá a la recogida, vacunación, tuberculosis, brucelosis, etc. se analizan.

Por lo tanto, todos los años se hacían toros, escopetas, etc. Cada año hay que ir al monte a recoger e introducir los betizu. Eso es muy difícil. Atrapar una betizu en el monte es una enfermedad. No sabes lo difícil que es eso. Si además tienes 40, cuéntanoslo. Tres betizu murieron al atrapar a un campesino. Cuando yo compré unos me murieron dos veces al pesarme en el bosque. Pelean con los toros, se meten al río, se ramifican, ¡qué difícil es ese trabajo! Luego puede que el betizu salga a la carretera, que la carretera se cierre,… ¡qué escándalo es eso!.

La más bella de Andoni.
I.X.I.

También se hacen seles en el monte. La Diputación también se dedicó a la fabricación de los seles en el monte, pero los seles de un año se rompen para el año siguiente. Es muy difícil tener a mano los betizu.

Así, ¿qué hicieron los baserritarras?

A.R.- Los baserritarras empezaron a meter los betizus en un año e inmediatamente los llevaron al matadero. Entonces me preocupé. Eso es imposible. No sé para qué, pero al menos algunos deben conservarse. Así que cuando los baserritarras iban a recoger los betizu, yo también me acompañaba y compré algunos de mis favoritos. Me costaron bien, pero me conquisté doce betizu y un ternero. Se perdieron todas las otras betizu. Sólo un pastor tiene betizus en el monte, pero son de otra casta traída de fuera, no de aquí.

Tú tienes pocas vacas en tu ganadería. ¿No tendrás problemas de consanguinidad después?

A.R.- Sí. La consanguinidad puede ser mala o buena. Todas las razas (limusina, txarolesa, etc.) han nacido así, con la consanguinidad. De hecho, se puede transmitir todo sobre la consanguinidad: cosas malas (como una enfermedad) o cosas buenas (como la inflamación). Por supuesto, si las vacas tienen la característica de delgadez en el genotipo, a lo largo de los años nos saldrán novillos cada vez más delgados.

Los toros se utilizan para gobernar los betizu.
I.X.I.

Pero si el betizu es suave y tiene hijos bravos, mezclando el niño macho con la madre brava saldrán los siguientes más ardientes. Por lo tanto, hay que tener ese aspecto de la consanguinidad, de transmitir sólo las cualidades positivas que queremos.

Por supuesto, si no tienes consanguinidad, no tienes que tener esa responsabilidad, pero puedes sacarte un poco más de consanguinidad.

Pero hay poca posibilidad genética para ello, y si a uno se le mete una enfermedad hay riesgo de contagiarlo todos.

A.R.- Sí. Si el mal viene por un camino, hay que retirar ese camino. Si una de mis Betizu hace mal niño, habrá que quitarlo y ponerlo con los demás. La cosa puede salir mal, pero no necesariamente.

Los costes de este tipo de negocios serán elevados. ¿Tiene usted alguna subvención?

A.R.- Sí. Esto cuesta mucho dinero. En los primeros años, además, si no salen toros bravos no puedes llevarlos a la plaza de toros. Yo quiero mandar buenos toros a la plaza de toros, y en los primeros años te miras eligiendo mucho. Los betizu no son muy caros, pero sí las instalaciones. Necesitan vallas más robustas que cualquier otro ganado. Porque si te salen fuera, traer no es broma. Hay que alquilar los pastos, realizar las instalaciones para el camión, la plazoleta para la lidia (tentación), para que los seles especiales tengan algún toro aparte. Por tanto, la suma de betizus, instalaciones y tierras supone unos costes elevados. El fuego es caro en sí mismo.

Gorri, zezena.
I. Azkune

Por supuesto. Yo he buscado subvenciones, pero hasta ahora todo lo he puesto yo. Compro un coche nuevo o compre este, compre una vivienda así, vaya al bar o vaya al monte a cuidar las vacas, yo he hecho esta opción. He buscado subvenciones en la Diputación, pero me han dicho que las subvenciones están sólo para ganaderías de producción. Porque aquí muchos no saben qué es un toro bravo. Algunos sí lo saben y lo saben. Pero hay quien está en política que no. Los toros bravos te dicen: ¿Cosas de Andalucía, no?

El Gobierno Vasco debería conocer las peculiaridades de los animales vascos, ¿no?

A.R.- Sí. Además estuve hablando con Jesús Altuna y él también decía: Esto hay que guardarlo. Eso no se puede perder. Al menos una reserva. Aunque no sirve para producir carne, eso es cultura. Nuestros descendientes tienen que saber aquí cabras, betizu, pottokas, caseríos, etc. han estado y están. Además, lo habitual también es la reserva genética, y no sabemos si dentro de cuarenta años será útil para la producción.

Pérdida de ciertas características genéticas (resistencia al clima, supervivencia de la alimentación pobre, etc.). ), luego puede ser necesario. La Diputación debería tomar la semilla de los toros y conservarla refrigerada. Estas cosas no se pueden perder. Después de perder, buscar es triste. La Diputación o el Gobierno Vasco deberían hacer algo. Yo voy y les parece muy bien, pero a partir de ahí no hay nada.

¿Y en todos esos problemas tienes satisfacción personal?

I.X.I.

A.R.- Sí, mucho. Gastar tanto dinero sin satisfacción... Sobre todo satisfacción moral. Mi forma de ser es así, mi ilusión. Yo guardo algo que los demás no guardan. He hecho muchos amigos gracias a mis betizu. Estoy contento. Puede que dentro de unos años salga algo bueno, quizás no. En cualquier caso, todas las investigaciones demuestran que, por lo menos, estamos descuidados. Entonces otro no hará que me engullamos.

Gracias por todo Andoni.